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      <titleStmt>
        <title ref="#GYS">Generaciones y semblanzas</title>
        <author ref="#FPG">Fernán Pérez de Guzmán</author>
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          <resp>Encoded by</resp>
          <persName ref="#SAT">Susanna Allés-Torrent</persName>
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      </titleStmt>

      <publicationStmt>
        <authority>Archive of Biographical Writings in Medieval and Early Modern Iberia
          (ArchBio)</authority>
        <publisher>University of Miami</publisher>
        <pubPlace>Coral Gables, FL</pubPlace>
        <availability status="free">
          <p>This electronic text is distributed by ArchBio under a <ref
              target="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/">Creative Commons
              Attribution NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License</ref>.</p>
        </availability>
        <date>2024</date>
      </publicationStmt>

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        <bibl type="print" xml:id="FPG_GYS_JDB1924">
          <author>Fernán Pérez de Guzmán</author>
          <title>Generaciones y semblanzas</title>
          <editor ref="#FPG_GYS_JDB1924">Jesús Domínguez Bordona</editor>
          <pubPlace>Madrid</pubPlace>
          <publisher>Ediciones La Lectura</publisher>
          <date>1924</date>
        </bibl>

        <bibl type="digital">
          <note resp="#SAT">Dominguez Bordona's 1924 edition is fully digitizied in HathiTrust, but
            is only available from the US.</note>
          <publisher>Hathi Trust</publisher>
          <date>2020</date>
          <ref>https://hdl.handle.net/2027/mdp.39015002249095</ref>
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      <p>The transcription of this text follows the guidelines outlined in ArchBio's transcription
        criteria. For detailed information on the transcription process, conventions used, and
        editorial decisions, please refer to the transcription guidelines available at: <ref
          target="https://archbio.miami.edu/transcripcion"
          >https://archbio.miami.edu/transcripcion</ref>. </p>
      <p>The encoding of this text adheres to ArchBio's encoding standards, which are detailed in
        the following document. This includes information on tag usage, attribute definitions, and
        encoding methodologies: <ref target="https://archbio.miami.edu/codificacion"
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        1924.</change>
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      <div type="prol" xml:id="gys_00_prologo">
        <head>Prólogo</head>
        <argument>
          <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="3"/>Síguense las generaciones, semblanzas e obras de
            los eçlentes <roleName>Reyes de España</roleName> don <persName>Enrique el
              Tercero</persName> e don <persName>Johan el Segundo</persName> e de los venerables
            perlados e notables cavalleros que en los tiempos destos reyes fueron.</p>
        </argument>
        <p>Muchas vezes acaesçe que las corónicas e estorias que fablan de los poderosos reyes e
          notables prínçipes e grandes çibdades, son avidas por sospechosas e inçiertas e les es
          dada poca fe e abtoridat, lo cual, entre otras cabsas, acaeçe e biene por dos: la primera,
          porque algunos que se entremeten de escrivir e notar las antigüedades son onbres de poca
          vergueña, e más les plaze relatar cosas estrañas e maravillosas que verdaderas e çiertas,
          creyendo que non será avida por notable la estoria que non contare cosas muy grandes e
          graves de creer ansí que sean más dignas de maravilla que de fe, como en otros nuestros
          tiempos fizo un liviano e <choice>
            <orig>presuntooso</orig>
            <reg>presuntuoso</reg>
          </choice>
          <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="4"/> onbre, llamado <persName>Pedro de Coral</persName>,
          en una que se llamó <title>Corónica Serrazina</title> (otros la llamavan <title>del
              <persName>rey Rodrigo</persName></title>), que más propiamente se puede llamar trufa o
          mentira paladina: por lo cual, si al presente tiempo se platicase en
            <placeName>Castilla</placeName> aquel muy notable e útil ofiçio que en el tiempo antiguo
          que <placeName>Roma</placeName> usava de grant poliçía e çivilidad, el cual se llamava
          çensoria, que avía poder de esaminar e corrigir las costumbres de los çibdadanos, él fuera
          bien digno de áspero castigo. Ca si por falsar un contrato de pequeña contía de moneda
          meresçe el escrivano grant pena, cuanto más el coronista que falsifica los notables e
          memorables fechos, dando fama e renombre a los que non lo meresçieron, e tirándola a los
          que, con grandes peligros de sus presonas e espensas de sus faziendas, en defensión de su
          ley e serviçio de su rey e utilidat de su república e onor de su linaje fizieron notables
          abtos. De los cuales ovo muchos que más lo fizieron por que su fama e nonbre quedase claro
          e glorioso en las estorias, que non por la utilidad e provecho que dello se les podía
          siguir, aunque grande fuese; e ansí lo fallara quien las romanas estorias leyere: que ovo
          muchos prínçipes romanos que de sus <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="5"/>grandes e notables
          fechos non demandaron premio ni galardón de riquezas, salvo el renonbre o título de
          aquella provinçia que vençían e conquistavan, así como tres <name>Çipiones</name> e dos
            <name>Metelos</name> e otros muchos. Pues tales como estos que non querían sino fama, la
          cual se conserva e guarda en las letras, si estas letras son mintrosas e falsas ¿qué
          aprovechó a aquellos nobles e valientes onbres todo su trabajo, pues quedaron frustados e
          vazíos de su buen deseo e privados del fruto de sus mereçimientos, que es fama? El segundo
          defeto de las estorias es porque los que las corónicas escriven, es por mandado de los
          reyes e prínçipes; por los conplazer e lisonjar o por temor de los enojar, escriven más lo
          que les mandan o lo que creen que les agradará que la verdat del fecho como pasó.</p>
        <p>E, a mi ver, para las estorias se fazer bien e derechamente son neçesarias tres cosas: la
          primera, que el estoriador sea discreto e sabio, e aya buena retórica para poner la
          estoria en fermoso e alto estilo; porque la buena forma onra e guarneçe la materia. La
          segunda, que él sea presente a los prinçipales e notables abtos de guerra e de paz; e
          porque serie inposible ser él en todos los fechos, a lo menos <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="6"/> que él fuese así discreto, que non reçibiese informaçión sinon de presonas
          dignas de fe e que oviesen seydo presentes a los fechos. E esto guardado, sin error de
          vergueña puede el coronista usar de informaçion ajena: ca nunca huvo nin averá actos de
          tanta manificençia e santidad como el nasçimiento, la bida, la pasión e resureçión del
          nuestro <persName>Salvador Jhesu Christo</persName>, pero cuatro estoriadores suyos, los
          dos non fueron presentes a ello, mas escrivieron por relaçión de otros. La terçera, es que
          la estoria non sea publicada biviendo el rey o prínçipe en cuyo tiempo e señorío se
          hordena, porque el estoriador sea libre para escrivir la verdad sin temor.</p>
        <p>E así, porque estas reglas non se guardan, son las corónicas sospechosas e caresçen de la
          verdad, lo cual no es pequeño daño: ca, pues la buena fama, cuanto al mundo, es el
          verdadero premio e galardon de los que bien e vertuosamente por ella trabajan, si esta
          fama se escrive corrupta o mintirosa, en vano e por demás trabajan los maníficos reyes o
          prínçipes en fazer guerras e conquistas, e en ser justiçieros e liberales e clementes, que
          por ventura los faze <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="7"/>más notables e dignos de fama e
          gloria que las vitorias de las batallas e conquistas. Asimesmo, los valientes e vertuosos
          cavalleros que todo su estudio es exerçitarse en lealtad de sus reyes, en defensión de la
          patria e buena amistad de sus amigos, e para esto non dubdar los gastos nin temer las
          muertes. Otrosí, los grandes sabios e letrados que con grande cura e diligençia hordenan e
          conponen libros, ansí para inpugnar los erejes como para acreçentar la fe e devoçión en
          los christianos, e para exerçitar la justiçia e dar buenas dotrinas morales... Todos estos
          ¿qué fruto reportarían de tantos trabajos, faziendo tan virtuosos abtos e tan útiles a la
          república, si la fama fuese a ellos negada e atribuida a los negligentes e viles, segunt
          el alvedrío de los tales, non estoriadores, mas trufadores? Por çierto siguirse hia de
          aquí un terrible daño: non digo el herror de la mentira, nin la injuria de los que la fama
          meresçen, mas lo que más grave es, que los que por la fama trabajan, desesperados de la
          aver quedarían, e se retraerían de fazer obras e actos nobles e virtuosos: ca todo ofiçio
          tiene su fin çierto en que mira e entiende. De aquesto cuanto mal e daño se podíe siguir,
          sería por demás escrivirlo, pues no ay tan sinple e rústico que aquesto inore. Por lo cual
          yo, temiendo que en la estoria de <placeName>Castilla</placeName> del <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="8"/>presente tienpo aya algunt defeuto, espeçialmente por
          non osar o por complazer a los reyes, como quier que <persName>Alvar Garçía de Santa
            María</persName>, a cuya mano vino esta estoria, es tan notable e discreto onbre que non
          le falleçería saber para ordenar e conçencia para guardar la verdad; pero porque la
          estoria le fue tomada e pasada a otras manos e, segund las ambiçiones desordenadas que en
          este tienpo ay, razonablemente se deve temer que la corónica non esté en aquella pureza e
          sinpliçidad que la él hordenó, e por esto yo, no en forma e manera de estoria, que, aunque
          quisiese, non sabría, e si supiese no esto ansí instrituido nin enformado de los fechos
          como era nesçesario a tal acto, pensé de escrivir como en manera de registro o memorial de
          dos reyes que en mi tienpo fueron en <placeName>Castilla</placeName> la generaçión dellos
          e los senblantes y costunbres dellos e, por consiguiente, los linajes e façiones e
          condiçiones de algunos grandes señores, perlados e cavalleros, que en este tienpo fueron.
          E si, por ventura, en esta relaçión fueren enbueltos algunos fechos, pocos e brevemente
          contados, que en este tienpo <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="9"/>en
            <placeName>Castilla</placeName> acaeçieron, será de nesçesidad, e porque la materia así
          lo requirió.</p>
        <p>Yo tomé esta imbençión de <persName>Guido de Colupna</persName>, aquél que trasladó la
              <bibl><title>Estoria Troyana</title></bibl> de griego en latín, el cual, en la primera
          parte della, escrivió los gestos e obras de los griegos e troyanos que en la conquista e
          defensión de <placeName>Troya</placeName> acaesçieron. E començaré en don
            <persName>Enrique, el Terçero</persName> rey de este nonbre que en
            <placeName>Castilla</placeName> e en <placeName>León</placeName> reinó; e fue nieto del
            <persName>rey don Enrique el Noble</persName>, segundo deste nonbre.</p>
      </div>


      <div type="bio" xml:id="gys_01_enrique_iii">

        <head>Don Enrique III de Castilla</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="11"/>Este <persName>rey don Enrique el Terçero</persName>
          fue fijo del <persName>rey don Johan</persName> e de la <persName>reyna doña
            Leonor</persName>, fija del <persName>rey don Pedro de
            <placeName>Aragón</placeName></persName>, e desçendió de la noble e muy antigua e clara
          generaçión de los <name>reyes godos</name> e, señaladamente, del glorioso y católico
            <persName>prínçipe Recaredo, <roleName>rey de los godos</roleName></persName> en
            <placeName>España</placeName>. E, segunt por las estorias de
            <placeName>Castilla</placeName> paresçe, la sangre de los reyes de
            <placeName>Castilla</placeName> e su suçesión de un rey en otro se ha continuado fasta
          oy, que son más de ochoçientos años, sin aver en ella mudamiento de otra liña nin <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="12"/>generaçión, lo cual creo que se fallará en pocas
          generaçiones de los reyes christianos que tan luengo tienpo durase; en la cual generaçión
          ovo muy buenos e notables reyes e prínçipes, e ovo çinco hermanos santos, que fueron:
            <persName>sant Isidro</persName>, e <persName>sant Leandre</persName>, e <persName>sant
            Fulgreçio</persName>, e <persName>santa Florentina
          <roleName>monja</roleName></persName>, e la <persName>reina Teodosia</persName>, madre del
            <persName>rey Recaredo</persName>, que fue avida por santa muger, e un su fijo mártir
          que llamaron <persName>Hermenegildo</persName>; e aun en los tiempos modernos es avido por
          santo el <persName>rey Fernando</persName>, que ganó a <placeName>Sevilla</placeName> e a
            <placeName>Córdova</placeName> e a toda la frontera.</p>
        <p>E este <persName>rey don Enrique</persName> començó a reynar de poco más de <date>onze
            años</date> e reynó <date>diez e seis</date>, ansí que bivió más de <date>veinte e siete
            años</date>. Fue de mediana altura e asaz de buena dispusiçión. Fue blanco e rubio, la
          nariz un poco alta. Pero cuando llegó a los <date>diez e siete</date> o <date>diez e
            ocho</date> años ovo muchas e grandes <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="13"/>enfermedades
          que le enflaqueçieron el cuerpo e le dañaron la conplisión e, por consiguiente, se le afeó
          e dañó el senblante, non quedando en el primer paresçer, e aun le fueron cabsa de grandes
          alteraçiones en la condiçión: ca, con el trabajo e afliçión de la luenga enfermedad,
          fízose muy triste e enojoso.</p>
        <p>Era muy grave de ver e de muy áspera conversaçión, así que la mayor parte del tienpo
          estava solo e malenconioso e, al juizio de muchos, si lo cabsava la enfermedad o su
          natural condiçión, más declinava a livyandad que a graveza nin maduresa. Pero aunque la
          discresión tanta non fuese, avía algunas condiçiones con que traía su fazienda bien
          hordenada e su reyno razonablemente rigido, ca él presumía de sí que era sufiçiente a
          rigir e governar; e como a los reyes menos seso e esfuerço les basta para rigir que a
          otros ombres, porque de muchos sabios pueden aver consejo, e su poder es tan grande,
          espeçialmente de los reyes de <placeName>Castilla</placeName>, que con poca onbredad que
          tengan serán muy temidos, tanto que ellos ayan ende su presunçión e non se dexen governar
          a otros, e, ansí, él fue muy temido e, junto <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="14"/>con
          esto, él era muy apartado, como dicho es. E así como la mucha familiariedat e llaneza
          cabsa menospreçio, así el apartamiento e la poca conversaçión faze al prínçipe ser
          temido.</p>
        <p>Él avía grande voluntad de hordenar su fazienda e creçer sus rentas e tener el reyno en
          justiçia; e cualquier onbre que se da mucho a una cosa, nesçesario es que alcançe algo
          della, cuanto más el rey, que nunca le falleçen buenos ministros e ofiçiales para aquel
          ofiçio en que él se deleita. Ovo este rey algunos buenos e notables religiosos e perlados
          e dotores, con quien se apartava a ver sus fechos e con cuyo consejo hordenava sus rentas
          e justiçias. E lo que negar non se puede, alcançó discreçión para conoçer e eligir buenas
          presonas para el su consejo, lo cual non es pequeña virtud para el prínçipe. E ansí, con
          tales maneras, tenía su fazienda bien hordenada e el reyno paçífico e sosegado, e llegó en
          poco tiempo grande tesoro, ca él no era franco, e cuando el rey es escaso e de buen
          recabdo e ha grandes rentas, nesçesario es de ser muy rico.</p>
        <p>Del esfuerço deste rey, non se pudo saber bien la verdad, porque el esfuerço no es
          conoçido si non en la plática e exerçiçio de las armas, y él nunca ovo guerras nin
          batallas en que su esfuerço pudiese pareçer, o por la flaqueza, que en él era tan grande
          que a quien non lo vido sería grave de crer, o porque <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="15"
          /> de su natural condiçión non era dispuesto a guerras nin a batallas; e yo, sometiendo mi
          opinión al juicio discreto <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[de los]</add> que lo platicaron,
          tengo que amos estos defetos le escusaron de las guerras. Es verdat que un tienpo ovo
          guerra con el <persName>rey don Johan de <placeName>Portogal</placeName></persName>, e el
          año que murió tenía començada guerra con el <name>rey de
            <placeName>Granada</placeName></name>, pero cada una destas guerras ovo más con
          nesçesidad que por voluntad. La guerra de <placeName>Portogal</placeName>, fue en esta
          manera: el <name>rey de <placeName>Portogal</placeName></name> tomó, en treguas, la cibdat
          de <placeName>Badajoz</placeName> e prendió al <persName><roleName>mariscal</roleName>
            Garçi Gonçález de Herrera</persName> que en ella estava, y continuóse aquella guerra por
            <date>tres años</date>, en la cual el <name>rey de
            <placeName>Portogal</placeName></name> fue puesto en tanto estrecho, así por la grand
          gente del <name>rey de Castilla</name> como porque algunos grandes cavalleros de su reino
          se pasaron al <name>rey de Castilla</name>, que si él oviera cuerpo o coraçón para
          prosiguir la guerra, segund la oportunidad del tiempo ge lo ofreçía, o le tomara el reino
          o oviera dél grandes vantajas en los tratos. Los <name>cavalleros de
              <placeName>Portogal</placeName></name> que en esta guerra a él se pasaron fueron
          estos: <persName>Martín Vázquez de Acuña</persName> e sus hermanos <persName>Gil
            Vázquez</persName> e <persName>Lope Vázquez</persName>, <persName>Alvar Gonçález Camelo,
              <roleName>prior de Ocrato</roleName></persName>, e <persName>Johan Fernández
            Pacheco</persName>, e <persName>Lope Fernández</persName><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="16"/>, su hermano, e <persName>Egas Cuello</persName>. En esta guerra el <name>rey de
              <placeName>Purtugal</placeName></name> ganó la çibdad de <placeName>Tuy</placeName>,
          en <placeName>Gallizia</placeName>, e después çercó la villa de
            <placeName>Alcántara</placeName>, e el rey enbió a la socorrer a su
              <persName><roleName>condestable</roleName> don Ruy Lopes Dáualos</persName>, el cual
          llegó allí por la otra parte del <placeName>río de Tajo</placeName> e socorrió la villa; e
          como quier que el <name>rey de <placeName>Portugal</placeName></name> tenía y mucha gente,
          pero desque vio que la non podía tomar partióse de allí. El <name>condestable de
              <placeName>Castilla</placeName></name> entró en <placeName>Portugal</placeName> e
          anduvo ay algunos días faziendo mal e grant daño, e tomó por combate una villa muy fuerte
          que dizen <placeName>Peñamoncor</placeName>, e de allí tornó a
            <placeName>Castilla</placeName>. E en aquel tienpo don <persName>Gonçalo Núñez de
            Guzmán, <roleName>maestre de Alcántara</roleName></persName>, e don <persName>Diego
            Furtado de Mendoça, <roleName>almirante de
            <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, e <persName>Diego Lopes
            Destúñiga, <roleName>justiçia mayor del rey</roleName></persName>, e <persName>Pero
            Suárez de Quiñones, <roleName>adelantado mayor de
            <placeName>León</placeName></roleName></persName>, e otros grandes señores, tenían
          cerçada <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="17"/>
          <placeName>Miranda de Duero</placeName>; el condestable vino allí e la villa fue tanto
          aquexada, que se ovo de aplazar e requirió a su rey que la acorriese, e non aviendo
          acorro, entregóse. E después, tratada paz entre los reyes, ovo fin esta guerra, tornando a
          cada reyno sus çibdades e villas. La guerra de los <name>moros</name> vino por esta cabsa:
          los <name>moros</name>, en treguas, furtaron un castillo de don <persName>Alvar Pérez de
            Guzmán, <roleName>señor de <placeName> Olvera</placeName></roleName></persName>, que
          dizen <placeName>Aymonte</placeName>, e por muchas vezes fueron requeridos los moros por
          el rey que lo tornasen e non lo quisieron fazer. Con todo esto, sigund opinión de algunos,
          aun el rey non los fiziera guerra, salvo que él teniendo puestos sus fronteros, por que el
            <name>rey de <placeName>Granada</placeName></name> con temor de la guerra viniese a lo
          que él quería, acaeçió, por hordenança de nuestro Señor Dios, que muchas <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[vezes]</add> fase sus obras contra la dispusiçión de los
          onbres, que los <name>moros</name> entraron poderosamente por la parte de
            <placeName>Quesada</placeName> contra <placeName>Baeça</placeName>; e <persName>Pero
            Manrique, <roleName>adelantado de <placeName>León</placeName></roleName></persName>, que
          era frontero en el <placeName>obispado de Jahen</placeName>, salió a ellos, e con él
            <persName>Día Sánchez de Benavides, <roleName>cabdillo</roleName></persName> del dicho
          obispado, e otros cavalleros: e como quier que los <name>moros</name> eran en mayor
          numero, pelearon con ellos e atravesaron sus hazes con muy buen esfuerço e pasaron a un
          otero alto, porque anocheçía ya. E murieron pieça de <name>cavalleros moros</name>, <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="18"/> e de los <name>cristianos</name>, murió
            <persName>Martín de Rojas</persName>, hermano de don <persName>Sancho de Rojas,
              <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, e
            <persName>Johan de Herrera, <roleName>mariscal</roleName></persName> del
            <persName>Infante don Fernando</persName>, e <persName>Alfonso Dáualos</persName>,
          sobrino del <persName><roleName>condestable</roleName> don Rui López</persName>, e
            <persName>Garçi Álvarez Osorio</persName>, e otros algunos. E como quier que en esta
          pelea non se declaró la vitoria por ninguna parte, pero es çierto que el
            <name>adelantado</name> e los cavalleros que con él eran pelearon muy bien, como buenos
          cavalleros. E ansí esta pelea fue cabsa por que el rey se movió a la guerra.</p>
        <p>E vino a <placeName>Toledo</placeName> e allí mandó juntar todas sus gentes e fizo cortes
          para aver dineros e hordenar los fechos de la guerra. Estando en
            <placeName>Toledo</placeName>, aquexólo mucho la dolençia, e murió <date
            when="1407-12-25">día de navidad, año de mil e cuatroçientos e siete años</date>. E dexó
          fijos a don <persName>Johan</persName>, que después dél reinó, e a la
              <persName><roleName>infanta</roleName> doña María</persName>, que es <roleName>reyna
            de <placeName>Aragón</placeName></roleName>, e a la
              <persName><roleName>infanta</roleName> doña Catalina</persName>, nasçida de pocos días
          e casó con el <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique</persName>. E dexó por
          tutores del rey su <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[hijo]</add> a la
              <persName>reina doña Catalina</persName> e al
              <persName><roleName>infante</roleName> don Ferrando</persName> su hermano.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_02_catalina">

        <head>Doña Catalina de Lancaster</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="19"/>La <persName>reina doña Catalina</persName>, muger
          deste <persName>rey don Enrique</persName>, fue fija de don <persName>Johan de
              <placeName>Lencastre</placeName></persName>, fijo ligítimo del <persName>rey Aduarte
            de <placeName>Inguelaterra</placeName></persName>, el cual duque casó con doña
            <persName>Costança</persName>, fija del <persName>rey don Pedro de
              <placeName>Castilla</placeName></persName> e de doña <persName>María de
            Padilla</persName>.</p>
        <p>Fue esta reina alta de cuerpo e muy gruesa, blanca e colorada e rubia. En el talle e
          meneo del cuerpo tanto pareçía onbre como muger. Fue muy onesta e guardada en su presona e
          fama, liberal e manífica, pero muy sometida a privados e muy regida dellos, lo cual, por
          la mayor parte, es biçio común de los reyes. No era bien regida en su presona; ovo <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="20"/> una grande dolençia de perlesia, de la cual non quedó
          bien suelta de la lengua nin libre del cuerpo.</p>
        <p>Murió en <placeName>Valladolid</placeName> en hedad de <date>çincuenta años</date>, <date
            when="1418">año de mill e cuatroçientos e dies e ocho años</date>.</p>

      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_03_fernando">

        <head>Don Fernando I de Aragón</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="21"/>En el tienpo deste <persName>rey don
            Enrique</persName> e so su señorío, fue el <persName><roleName>infante</roleName> don
            Ferrando</persName> su hermano, prínçipe muy fermoso de gesto, sosegado e benigno, casto
          e onesto, muy católico e devoto christiano, la fabla vagarosa e floxa, e aun en todos sus
          abtos era <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="22"/>tardío e vagaroso; tanto paçiente e
          sofrido, que pareçía que non avía en él tribulaçión de saña nin ira, pero fue prínçipe de
          grant discriçión e que sienpre fizo sus fechos con bueno e maduro consejo. A los que le
          sirvieron fue asaz franco, pero entre todas las virtudes las que más fueron en él de loar,
          fueron la grant homilldat e obidiençia que sienpre guardó al rey, su hermano, e la lealtad
          e amor que ovo al <persName>rey don Johan</persName> su fijo. Ca ansí fue, que el dicho
            <persName>rey don Enrique</persName>, o porque, comunmente, todos los reyes han por
          sospechosos a sus hermanos e a todos los que ligitimamente deçienden de la generaçión
          real, o si a él en particular falsamente le fueron puestas algunas dubdas del infante, su
          hermano, sienpre le tovo muy apremiado e encogido; pero él, non curando de la aspereza e
          sospecha suya, conportólo e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="23"/> sufriólo con grande
          paçiençia, estando con toda humilldat a su obidiencia. E como quier que por algunos
          grandes del reyno fuese tentado e requerido, que pues el rey su hermano, por ser
          apasionado, non podíe bien rigir e governar, que él tomase la carga de la governaçión ,
          nunca él lo quiso fazer, dexando a la voluntad e dispusiçión de nuestro Señor así el
          rigimiento del reyno como lo que a su presona tocava, queriendo más esperar el remedio que
          Dios daría en lo uno e en lo otro que no la provisión que él pudiera fazer, la cual fuera
          con escándalo e rigor. E ansí el nuestro Señor, que muchas vezes aun en este mundo,
          responde a las buenas voluntades, catando la homilldat e inoçençia deste prínçipe,
          guardóle de la sospecha de su hermano, e aquella governaçión del reyno que él non acebtó
          cuando inportunamente e sin sazón le era ofreçida, diógela con voluntad del rey e plazer
          de todo el reino, ca, como dicho es, el rey su hermano, a su fin, le dexó por tutor del
          rey su fijo e regidor de sus reynos: claro enxenplo e noble dotrina en que todos los
          prínçipes que son en subjeción e señorío de reyes en que, como en un espejo, se deven
          mirar, porque con ambiçión e cobdicia desordenada de rigir o mandar nin de otra utilidad
          propia se entremetan de turbar nin ocupar el señorío real nin moverse contra él, mas con
          toda obidiencia e lealtad,<pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="24"/> estar so aquel yugo en que
          Dios los puso, a enxenplo de aquel santo e notable <persName>rey David</persName>, el
          cual, como se viese persiguido del <persName>rey Saul</persName>, que era reprovado e
          desechado de Dios, aunque algunas vezes lo pudiera matar, arredró su mano de tal obra
          esperando la provisión e remedio que Dios en ello daríe. Faziéndolo ellos así, Dios
          responderá a su buena voluntad, dándoles graçiosamente aquello que ellos virtuosamente
          menospreçiaron, como este santo <persName>rey David</persName> fizo.</p>
        <p>Tornando al propósito, este noble e católico prínçipe, después que el rey su hermano
          murió e él quedó con la <persName>reina doña Catalina</persName> en
          la tutela del rey e governaçión del reyno (por que en suma e brevemente relate sus
          notables e virtuosos fechos, ca, como al comienço dixe, non es mi entençión de fazer
          proçeso de estoria, mas un memorial o registro açerca de los artículos ya dichos), así
          bien e discretamente se ovo açerca de la presona del rey su sobrino en la governaçión del
          reyno e en onor de la corona de <placeName>Castilla</placeName>, que con grande verdad se
          pueden dél notar tres obras muy singulares: primera, gran fideliedad e lealtad al rey;
          segunda, grant justiçia en el reyno; tercera, procurando grandísimo honor a la naçión. Ca,
          como a todos es notorio, aquella guerra de <placeName>Granada</placeName> que el rey su
          hermano dexó començada con nesçesidad, él la prosiguió e continuó con voluntad de serviçio
          de Dios e onor de <placeName>Castilla</placeName>. Viniendo a la primera, que es guardar
            <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="25"/>fidelidad e lealtad al rey su señor e sobrino, como
          todos saben, quedando el rey en la cuna en hedat de veinte e dos meses, en tanta
          reverençia le ovo e ansí lo servió e obedeçió como al rey su padre, e con tanta diligencia
          e estudio guardando su presona como si su propio fijo fuera. Pues, cuanto a la
          administraçión de la justiçia de su reyno, creería que, para en prueva dello, bastara
          dezir tanto que, en diez años o más que él con la reyna rigió e governó, nunca aquel
          tienpo ovo sabor nin color de tutorías (en tanta tranquilidad e paz estovo el reyno) mas
          ansí biuían las gentes, paçíficas e sosegadas, como en el tiempo del rey su hermano. E
          ansí, cuanto fue su buena industria e discreta en el rigir, muéstrase porque después que
          él murió nunca, fasta oy, ovo concordia e paz en el reino. Non me paresçe que más ebidente
          e clara prueva puede ser de su buena governaçión que seyendo él tutor e en tienpo de niño
          rey, fue el reino mejor rigido que después que el rey salió de tutorías e llegó a hedat
          perfeta de onbre, que es de cuarenta años. En el cual tienpo después de su muerte fasta
          este año, que es de <date when="1450">mill e cuatroçientos e cincuenta</date>, nunca
          çesaron discordias e disensiones, de lo cual cuantas <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="26"
          />muertes, prisiones, destierros e confiscaçiones son venidos, por ser tan notorio non
          curo de lo escrivir. E viniendo al tercero acto virtuoso suyo: muerto el rey su hermano e
          ordenadas las provinçias que él e la reyna cada uno avía de rigir, luego partió para la
          frontera, non plaziendo dello a algunos; e por dolençia que le recresçió non pudo entrar
          en el reino de <placeName>Granada</placeName> fasta en fin de <date>setienbre</date>, e,
          por esta cabsa, este <date>primero año</date> non pudo fazer más, salvo que çercó la villa
          de <placeName>Setenil</placeName>, e porque es muy fuerte e el invierno se venía, non la
          pudo aver; pero embiando gentes por toda la tierra fizieron grand daño en el reyno, e ganó
          desta vez <placeName>Asara</placeName>, que es una muy noble fortaleza, e
            <placeName>Pruna</placeName> e <placeName>Cañete</placeName> e
            <placeName>Ortexicar</placeName> e la <placeName>Torre del Alhaquín</placeName>, e,
          dexando fronteros, vínose al rey. E luego, el <date>terçer año</date> que el rey su
          hermano murió, tornó a la guerra e en el mes de <date>mayo</date> çercó la villa de
            <placeName>Antequera</placeName>, e teniéndola cercada, vinieron allí con el poder de
            <placeName>Granada</placeName> dos infantes, hermanos del <name>rey moro</name>, que
          dizían <persName>Çid Ali</persName> e <persName>Çidi Hamete</persName>, con los cuales el
          infante ovo su batalla entre dos sierras que dicen la <placeName>Boca del Asna</placeName>
          e, con el ayuda de Dios, los <name>moros</name> fueron vençidos. Esta batalla començaron
          don <persName>Sancho de Rojas, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="27"/>
            <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, e
            <persName>Johan de Velasco, <roleName>camarero mayor del rey</roleName></persName>,
          porque posavan en un otero alto, a la parte por do los <name>moros</name> venían, e allí
          fueron luego vençidos. El infante con toda la gente fue por la otra parte de
            <placeName>Antequera</placeName>, e como él llegó a la <placeName>Boca del
            Asna</placeName> los <name>moros</name> de todo punto dexaron el real. Dízese que eran
          los <name>moros</name> çinco mil <roleName>cavalleros</roleName> e ochenta mil
            <roleName>peones</roleName>, e murieron dellos fasta çinco mil onbres, e murieran muchos
          más si non porque los <name>castellanos</name> se fartan con poca vitoria, e la gente
          común por desnudar un moro júntanse veinte a ello, e por esto el alcançe non se siguió
          como devía, e ansí los <name>castellanos</name> supieron vençer, mas non siguir la
          vitoria. En esta batalla murió un cavallero muy bueno que llamavan <persName>Lope Ortiz
            Destúñiga, <roleName>alcalde mayor de
            <placeName>Sevilla</placeName></roleName></persName>. E la batalla vençida, el infante
          se tornó a su real; e tovo çercada <placeName>Antequera</placeName> más de çinco meses, e
          tomóla en el mes de <date>otubre</date>, e ganó otras fortalrey don Martín de Aragónezas
          çerca della, e dexó en ella por alcayde un buen cavallero su criado que llamavan
            <persName>Rodrigo de Narváez</persName>; e antes que de <placeName>Antequera</placeName>
          partiese, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="28"/> supo como era muerto el <persName>rey don
            Martín de <placeName>Aragón</placeName></persName>, su tío, sin fijos, ca el
            <persName>rey Martín de <placeName>Çiçilia</placeName></persName>, su fijo, era muerto
          poco tienpo antes e venía al infante la suçesión del <placeName>reyno de
            Aragón</placeName>. E por esta causa, él çesó de la prosecuçión de la guerra de
            <placeName>Granada</placeName>, ca, en otra manera, segunt el estado en que la él tenía
          e voluntad que él avía de la continuar, sin dubda la conquistara. E después de muchos
          tratos ovo el <placeName>reyno de Aragón</placeName>, para lo cual le fue muy favorable el
            <placeName>reyno de Castilla</placeName>, así con muchas gentes <choice>
            <orig>darmas</orig>
            <corr>de armas</corr>
          </choice> como con el ayuda que el rey su sobrino le fizo de dineros, dándole el pedido e
          monedas de un año, que montó cuarenta cuentos.</p>
        <p>Algunos quisieron a este infante notarle de cobdicia porque ovo para el infante <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[don Enrique]</add> su fijo el <roleName>maestradgo de
            Santiago</roleName>, e para su fijo el <persName><roleName>infante</roleName> don
            Sancho</persName> el <roleName>maestradgo de Alcántara</roleName>; pero a estos tales
          está bien presta la respuesta: ca, segunt la espirençia lo ha mostrado, cada uno de los
          grandes que alcançan poder e privança, toma para <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="29"/>sí
          cuanto puede de dignidades y ofiçios e vasallos.</p>
        <p>Murió este <roleName>rey d'Aragón</roleName> en un lugar de su reyno que dizen
            <placeName>Igualada</placeName>, por cuya muerte se desigualó la paz e concordia de
            <placeName>Castilla</placeName>. Murió en hedad de <date>treinta e cuatro años</date>.
          Dexó fijos a don <persName>Alonso</persName>, que oy reina en
            <placeName>Aragón</placeName>, e a don <persName>Johan, <roleName>rey de
                <placeName>Navarra</placeName></roleName></persName>, el
              <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique, <roleName>maestre de
              Santiago</roleName></persName>, e al <persName><roleName>infante</roleName> don
            Pedro</persName>, que en la çerca de <placeName>Nápul</placeName> murió de una piedra de
          trueno, el <persName><roleName>infante</roleName> don Sancho, <roleName>maestre de
              Alcántara</roleName></persName>, que murió poco ante que su padre. E fijas a doña
            <persName>María, <roleName>reyna de
            <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, e a doña <persName>Leonor,
              <roleName>reyna de <placeName>Portogal</placeName></roleName></persName>. E así sus
          fijos e fijas poseyeron los cuatro reinos de España.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_04_Lopez_Davalos">

        <head>Don Ruy López Dávalos</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="31"/>Don <persName>Rui López Dávalos,
              <roleName>condestable de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, fue de
          buen linaje; su solar es en el <placeName>reyno de Navarra</placeName>. Su comienço fue de
          pequeño estado. Onbre de buen cuerpo e buen gesto, muy alegre e graçioso, de dulçe e
          amigable conversaçion, muy esforçado e de grande trabajo en las guerras, asaz cuerdo e
          discreto, la rasón breve e corta pero buena e atentada, muy sofrido e sin sospecha. Pero
          como en el mundo non ay onbre sin tacha, no fue franco, e plazíale mucho oír a estrólogos,
          que es un yerro en que muchos grandes se engañan.</p>
        <p>Fue bien quisto del <persName>rey don Johan</persName>, pero con el <persName>rey don
            Enrique</persName>, su fijo, ovo tanta graçia e alcançó <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="32"/>tanta privança con él, que un tiempo todos los fechos del reyno eran en su mano.
          Alcançó muy grande estado e fazienda. Él fue el <roleName>terçero condestable de
            Castilla</roleName>, ca el primero fue don <persName>Alfonso, <roleName>marqués de
              Villena</roleName></persName>, fijo del <persName><roleName>infante</roleName> don
            Pedro de <placeName>Aragón</placeName></persName>, e el segundo <persName>don Pedro,
              <roleName>conde de Trastamara</roleName></persName>, fijo del
              <persName><roleName>maestre</roleName> don Fadrique</persName>, el terçero este don
            <persName>Rui López</persName>, el cual rigió a <placeName>Castilla</placeName> un
          tiempo, ca ovo muy grande privança con el <persName>rey don Enrique</persName>.</p>
        <p>Fizo en la guerra de <placeName>Portugal</placeName> notables actos de cavalleria, pero
          después, por mezcla de algunos que mal lo querían, e porque comunmente los reyes, des que
          son onbres, desaman a los que cuando niños los apoderaron, fue así apartado del rey e
          puesto en grande indignaçión suya, que fue çerca de perder el estado e la presona. Pero, o
          por el ser inoçente e sin culpa, o porque el rey ovo voluntad de le guardar, considerando
          a los serviçios suyos e por non desfazer lo que en él avía fecho (e si esto fue, asaz se
          ovo el rey notablemente), basta que él fue apartado de la privança e poder que tenía,
          quedando en su estado e onra. Pero a la fin, llegándose el tienpo <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="33"/>que por nuestro Señor estava hordenado, o en purgaçión
          de sus pecados o en tentaçión de su paçiençia, pasando en <placeName>Castilla</placeName>
          los fechos por diversas e adversas fortunas, este notable cavallero, con temor de ser
          preso, fuese a <placeName>Aragón</placeName>, e luego, por mandado del rey, le fueron
          tomados todos sus bienes, ofiçios, e villas, e lugares, e repartido entre los grandes del
          reyno, e ansí ya él viejo, en hedad de <date>setenta años</date>, muy apasionado de gota e
          otras dolençias, muy aflegido por la falsa infamia e por el destierro e perdimiento de
          bienes, murió en <placeName>Valencia del <persName>Çid</persName></placeName>, dexando a
          sus fijos e fijas en grant trabajo, los <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="34"/>cuales ovo de
          tres mujeres: la primera, de baxo linaje; la segunda, doña <persName>Elvira de
            Guivara</persName>, un notable solar de ricos onbres; la terçera, doña
            <persName>Costança de Tovar</persName>, buena casa de cavalleros.</p>
        <p>La causa de que él fue <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[acusado]</add> es que tratava con el
            <roleName>rey de Granada</roleName> en deservicio del rey, lo cual, sin duda, fue
          maliçia e falsedad, segunt se mostró claro, porque aquel su secretario que, por consejo de
          algunos, fizo las cartas falsas, cuando fue muerto por justiçia confesó ser falsedat, e
          ansí el malo padeçió, pero el inocente <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[no]</add> fue
          restituydo: de lo cual se paresçe que más por cobdiçia de sus bienes que por zelo de
          justiçia fue contra él procedido, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="35"/>graçias a la
          avariçia que en <placeName>Castilla</placeName> es entrada e la posee, lançando della
          vergueña e conçiençia, ca oy non tiene enemigos el que es malo, sinon el que es muy
          rico.</p>

      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_05_enriquez">
        <head>Don Alfonso Enríquez</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="37"/>Don <persName>Alfonso Enríques, <roleName>almirante
              de Castilla</roleName></persName>, fue fijo bastardo de don <persName>Fadrique,
              <roleName>maestre de Santiago</roleName></persName>, fijo del <persName>rey don
            Alfonso</persName>.</p>
        <p>Fue onbre de mediana altura, blanco, roxo, espeso en el cuerpo, la razón breve e corta,
          pero discreta e atentada, asaz graçioso en su dizir; turbávase muy a menudo con saña e era
          muy arrebatado con ella; de grande esfuerço, de buen acogimiento a los buenos, e los que
          eran de linaje del rey e non tenían tanto estado, fallavan en él favor e ayuda. Tenía
          honrada casa, ponía muy buena mesa, entendía más que dizía. </p>
        <p>Murió en <placeName>Guadalupe</placeName>, en hedat de <date>setenta e cinco años</date>.
        </p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_06_lopez_ayala">
        <head>Don Pero López de Ayala</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="39"/>Don <persName>Pero López de Ayala,
              <roleName>chançiller mayor de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>,
          fue un cavallero de grant linaje, ca de parte de su padre venía de los de
            <name>Haro</name>, de quien los de <name>Ayala</name> deçienden; de parte de su madre
          viene de <name>Çavallos</name>, que es un grant solar de cavalleros. Algunos del linaje de
            <name>Ayala</name> dizen que vienen de un <roleName>infante de
              <placeName>Aragón</placeName></roleName> a quien el <roleName>rey de
              <placeName>Castilla</placeName></roleName> dio el <placeName>señorío de
            Ayala</placeName>, e yo ansí lo fallé escrito por don <persName>Ferrant Pérez de
            Ayala</persName>, padre deste don <persName>Pero López <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
              n="40"/>de Ayala</persName>, pero non lo ley en estorias nin he dello otra
          çertidumbre.</p>
        <p>Fue este don <persName>Pero López de Ayala</persName> alto de cuerpo, e delgado, e de
          buena presona; onbre de grant discriçión e abtoridad e de grant consejo, así de paz commo
          de guerra. Ovo grant lugar açerca de los reyes en cuyo tienpo fue, ca, seyendo moço, fue
          bien quisto del <persName>rey don Pedro</persName>, e, después, del <persName>rey don
            Enrique el segundo</persName> fue de su consejo e amado dél. El <persName>rey don
            Iohan</persName> e el <persName>rey don Enrique</persName> su fijo fizieron dél grande
          mençión e grande fiança; pasó por grandes fechos de guerra e de paz; fue preso dos vezes,
          una en la batalla de <placeName>Nájara</placeName>, otra en
            <placeName>Aljubarrota</placeName>. Fue de muy dulçe condiçión, e de buena conversaçión,
          e de grant conçiençia, e que temía mucho a Dios. Amó mucho las çiençias, dióse mucho a los
          libros e estorias, tanto que como quier que él fuese asaz cavallero e de grant discriçión
          en la plática del mundo, pero naturalmente fue muy inclinado a las çiencias, e con esto
          grant parte del tiempo ocupava en el leer e estudiar, non en obras de derecho sinon
          filosofía e estorias. Por causa dél son conoçidos algunos libros en
            <placeName>Castilla</placeName> que antes non lo eran, ansí como el <bibl><author>Titu
              Libio</author></bibl>, que es la mas notable estoria romana, los <bibl><title>Casos de
              los Prínçipes</title></bibl>, los <bibl><title>Morales</title> de <author>sant
              Gregorio</author></bibl>, <bibl><author>Esidro</author>
            <title>De Sumo Bono</title></bibl>, el <bibl><author>Boeçio</author></bibl>, la
              <bibl><title>Estoria de Troya</title></bibl>. Él ordenó la <bibl>estoria <pb
              edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="41"/>de <placeName>Castilla</placeName> desde el
              <placeName>rey don Pedro</placeName> fasta el <persName>rey don Enrique el
              terçero</persName></bibl>. Fizo un buen <bibl>libro de la caça</bibl>, que él fue muy
          caçador, e otro libro <bibl><title>Rimado del Palaçio</title></bibl>.</p>
        <p>Amó mucho mugeres, más que a tan sabio cavallero como él se convenía.</p>
        <p>Murió en <placeName>Calahorra</placeName>, en hedat de <date>setenta y çinco</date> años,
            <date when="1407">año de mil e quatrocientos e siete</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_07_lopez_stuniga">

        <head>Don Diego López de Stúñiga</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="33"/><persName>Diego López Destúñiga, <roleName>justiçia
              mayor del rey</roleName></persName>, fue en tienpo del <persName>rey Iohan</persName>
          e del <persName>rey don Enrique el terçero</persName>. De parte del padre, fue de
            <name>Astuñiga</name>. El solar deste linaje es en <placeName>Navarra</placeName>. Yo oy
          dizir a algunos dellos, que los d'<name>Estuñiga</name> vienen de los <roleName>reyes de
              <placeName>Navarra</placeName></roleName> e, señaladamente, de un grande onbre de
          quien los <roleName>reyes de <placeName>Navarra</placeName></roleName> ovieron comienço,
          que llamaron <persName>Iñigo Arista</persName>, pero desto yo non sé otra çertidumbre. De
          parte de su madre, venía este <persName>Diego López de los de Horosco</persName>, un buen
          linaje de cavalleros.</p>
        <p>Fue onbre de buen gesto, de mediana altura, el rostro e los ojos colorados e las piernas
          delgadas; onbre apartado en su conversaçión e de pocas palabras, pero, segund dizen los
          que le platicaron, era onbre de buen seso e que en pocas palabras fazía grandes
          conclusiones. Buen amigo de sus amigos. Fué muy açebto e allegado a aquellos dos reyes en
          cuyo tienpo fue. Alcançó muy grande estado, vestíase muy bien e, aun en la madura hedat,
          amó muchas <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="44"/> mugeres e dióse a ellas con toda soltura.
          De su esfuerço non oy, esto creo porque en su tienpo no ovo guerras nin batallas en que lo
          mostrase, pero de presumir es que un cavallero de tal linaje e de tanta discriçión, que
          guardaría su onra e fama e vergueña, en que va todo el fruto del esfuerço de las
          armas.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_08_hurtado_mendoza">
        <head>Don Diego Hurtado de Mendoza</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="45"/>Don <persName>Diego Furtado de Mendoça,
              <roleName>almirante de <roleName>Castilla</roleName></roleName></persName>, fue fijo
          de <persName>Pero Gonçález de Mendoça</persName>, un grant señor en
            <placeName>Castilla</placeName>, e de doña <persName>Aldonça de Ayala</persName>. El
          solar de <name>Mendoça</name> es en <placeName>Álava</placeName>, antiguo e <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="46"/>grande linaje: a algunos dellos oy dizir que vienen del
            <persName>Çid Ruy Díaz</persName>, mas yo non lo leí. Acuérdome enpero aver leído en
          aquella <bibl>corónica de Castilla</bibl> que fabla de los fechos del
            <persName>Çid</persName>, que la <persName><roleName>reyna</roleName> doña
            Urraca</persName>, fija del <persName>rey don Alonso</persName> que ganó a
            <placeName>Toledo</placeName>, fue casada con el <persName><roleName>conde</roleName>
            don Remon de Tolosa</persName> del cual ovo fijo al
              <persName><roleName>emperador</roleName> don Alonso</persName>, e después casó esa
          reyna con el <persName>rey don Alonso de <placeName>Aragón</placeName>, que fue llamado el
            Batallador</persName>, e desabínose de aqueste rey e tornase a
            <placeName>Castilla</placeName>, e non se auiendo en la guarda de su fama nin la onestad
          de su presona como devía, fué disfamada con el <persName><roleName>conde</roleName> don
            Pedro de Lara</persName> e con el <persName><roleName>conde</roleName> don Gómez de
            Canpo Despina</persName>, e deste postrimero conde ovo un fijo llamado
            <persName>Ferrando Hurtado</persName>, del cual oy dizir, non que lo leyese, que vienen
          los de <name>Mendoça</name> e que estos <name>Furtados</name> deste linaje que de allí
          traen este nonbre.</p>
        <p>E tornando al propósito, fue este <persName><roleName>almirante</roleName> don Diego
            Furtado</persName> pequeño de cuerpo e descolorado del rostro, la nariz un poco roma,
          pero bueno e graçioso senblante, e segunt el cuerpo, asaz de buena fuerça; onbre de muy
          sotil ingenio, bien razonado, muy graçioso en su disir, osado e atrevido en su fablar,
          tanto que el <persName>rey don Enrique el terçero</persName> se quexava de su soltura e
          atrevimiento. De su esfuerço, no se pudo mucho saber porque en su tienpo non ovo guerras,
          salvo un poco de tienpo que el <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="47"/><persName>rey don
            Enrique</persName> ovo guerra con <placeName>Portugal</placeName>, en la cual él llevó
          una grant flota de galeas e naos a la costa de <placeName>Portugal</placeName> e fizo
          mucho daño en ella, e en los conbates de algunas villas óvose muy bien e con grant
          esfuerço.</p>
        <p>Amó mucho su linaje e allegó con grande amor a sus parientes más que otro grande de su
          tienpo, e plazíale mucho fazer edifiçios e fizo muy buenas casas; e como quier que por muy
          franco no fuese avido, pero tenía grant casa de cavalleros e escuderos. En el tienpo dél
          non avía en <placeName>Castilla</placeName> cavallero tanto heredado. Pluguiéronle mucho
          mugeres. Murió en <placeName>Guadalajara</placeName>, en hedat de <date>cuarenta
            años</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_09_nunez_guzman">
        <head>Don Gonzálo Núñez de Guzmán</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="49"/>Don <persName>Gonçalo Núñez de Guzmán,
              <roleName>maestre de Calatrava</roleName></persName>, fue un grant señor en
            <placeName>Castilla</placeName>. El solar de su linaje es en
            <placeName>Canderroa</placeName>, pero el fundamiento e naturaleza suya es en el
            <placeName>reyno de León</placeName>, ca vienen, çiertamente, del
              <persName><roleName>conde</roleName> don Ramiro</persName>. Dizen que este
              <persName><roleName>conde</roleName> don Ramiro</persName>, o por casamiento o por
          amores, ovo una fija del <roleName>rey de <placeName>León</placeName></roleName>, e dél e
          della vienen los de <name>Guzmán</name>. Otros dizen en esta otra manera: que cuando los
            <roleName>reyes de Castilla e de León</roleName> cobravan la tierra de poder de los
          moros, muchos estrangeros de diversas naçiones, por serviçio de Dios e por nobleça de
          cavalleria, venían a la conquista, e muchos dellos quedavan en la tierra e dizen que,
          entre otros, vino un hermano del <roleName>duque de
            <placeName>Bretaña</placeName></roleName> que llamavan <persName>Godeman</persName>, que
          en aquella lengua quiere dezir buen onbre. Este duque casó en el linaje del
              <persName><roleName>conde</roleName> don Ramiro</persName> e, segunt esto, pareçe <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="50"/> que, errando el vocablo, por <name>Godeman</name>
          diçen <name>Guzman</name>. Como quier que desto non aya escritura ninguna, salvo lo que
          quedó en la memoria de los onbres, pero porque los de <name>Guzmán</name> en la orladura
          del escudo de sus armas traen armiños, que son armas de los <roleName>duques de
            Bretaña</roleName>, quiere pareçer que es verdat lo que se dize. Deste mismo
            <persName>Godeman</persName> dizen que vienen los de <name>Almança</name> que es un
          grant linaje de ricos onbres en <placeName>Castilla</placeName>. La verdat e çertidunbre
          del origin e nascimiento de los linajes de <placeName>Castilla</placeName>, non se pueden
          bien saber sino cuanto quedó en la memoria de los antiguos, ca en
            <placeName>Castilla</placeName> ovo sienpre e ay poca diligençia de las antigüedades, lo
          cual es grant daño; e açerca desto falla onbre en las estorias muchas notables usanças, de
          las cuales contaré dos: primera, que en el tienpo que los judíos avían reyes, tenían en
          los armarios e caxas del tenplo libros de las cosas que cada año acaeçían, e eran llamados
          añales, e tenían registro de los nobles linajes, e duró esto fasta el tienpo del
            <persName>rey Erodes el Grande</persName>, el cual, con temor de perder el reyno e que
          lo avrían algunos reales, fiço quemar todos aquellos libros. Por çierto, no fue alguno
          entre los tiranos que tanto temiese perder el reyno, ca por esto fizo quemar aquellas
          escrituras, e aun fizo matar los inoçentes, que fue una extrema e singular crueza. <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="51"/> El segundo acto de aquel tienpo, era, segunt se lee en
          el <bibl>libro de Ester</bibl>, que el <persName>rey Asuero de
              <placeName>Persia</placeName></persName> tenía un libro de los serviçios que le eran
          fechos e de los galardones que por ellos diera. Sin dubda, notables actos e dinos de loor
          guardar la memoria de los nobles linajes o de los serviçios fechos a los reyes e a las
          repúblicas, de lo cual poca cura se faze en <placeName>Castilla</placeName> e, a dizir
          verdad, es poco nesçesario, ca, en este tienpo, aquel es más noble que es más rico. Pues
          ¿para qué cataremos el libro de los linajes, ca en la riqueza fallaremos la nobleza
          dellos? Otrosí, los serviçios no es nesçesario de se escrivir para memoria, ca los reyes
          non dan galardón a quien mejor sirve nin a quien más virtuosamente obra, sinon a quien más
          les sigue la voluntad e los conplaze; pues superfluo e demasiado fuera poner en letras
          tales dos actos, riqueza e lisonjas.</p>
        <p>E, bolviendo al propósito, fue este <persName><roleName>maestre</roleName> don Gonçalo
            Núñes</persName> muy feo de rostro, el cuerpo grueso, el cuello muy corto, los onbros
          altos; fue de muy grande esfuerço; óvose muy bien en las armas. Onbre corto de rasón, muy
          alegre e de grant conpañía con los suyos, ca jamás sabía estar solo, sino entre todos los
          suyos. Fue muy franco, pero non ordenadamente sinon a voluntad, ansí que se podía llamar
          pródigo, e, a mi ver, este estremo de prodigalidad, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="52"/>
          aunque sea viçioso, es mijor o menos malo que el de la avariçia, porque de los grandes
          dones del pródigo se aprovechan a muchos e muestran grandeza de coraçón. Fue este maestro
          muy disoluto açerca de las mugeres. E ansí, con tales virtudes e viçios, alcançó muy
          grande estado e grant fama e renonbre. Ovo en su conpañía grandes onbres e algunos que non
          bivían con él, pero avían dineros dél cada año. Murió en hedad de <date>setenta
            años</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_10_garcia_manrique">
        <head>Don Juan García Manrique</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="53"/>Don <persName>Johan Garçía Manrique</persName> fue
            <roleName>arçobispo de Santiago</roleName>. Este linaje de los <name>Manriques</name> es
          uno de los mayores e más antiguos de <placeName>Castilla</placeName>, ca vienen del
            <roleName>conde don Manrique</roleName>, fijo del <persName><roleName>conde</roleName>
            don Pedro de Lara</persName>; ovo en este linaje notables cavalleros e perlados.</p>
        <p>Fue este arçobispo muy pequeño de cuerpo, la cabeça e los pies muy grandes; entendía
          razonablemente; non fue letrado, pero fue muy franco e tenía grande estado e ovo grandes
          parientes de que mucho se onrava; fue de grant coraçón, altivo e grandioso. Entre él e el
              <persName><roleName>arçobispo</roleName> don Pero Tenorio</persName> ovo grandes
          debates e porfías, que aunque don <persName>Pero <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="54"
            />Tenorio</persName> non era su igual en linaje nin en parientes, pero era muy grande
          letrado e de grande coraçón e tenía grande dinidad. E a la fin, este <roleName>arçobispo
            de Santiago</roleName> desacordóse del <persName>rey don Enrique el terçero</persName>
          porque él por su mandado aseguró a don <persName>Fadrique, <roleName>duque de
              Benavente</roleName></persName>, cuando vino al rey a <placeName>Burgos</placeName>,
          donde el rey lo prendió, de lo cual el arçobispo <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[fue]</add>
          muy sentido. E ansí por esto como porque algunos religiosos a quien él dava la fe le
          informaron que el intruso que estava en <placeName>Roma</placeName> era verdadero papa (ca
          entonçes era çisma de la iglesia) e ovo sus tratos con el <persName>rey don Johan de
              <placeName>Portogal</placeName></persName>, que era de aquella obidiençia, el cual le
          dio el <placeName>obispado de Coinbra</placeName>, e allí murió.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_11_velasco">
        <head>Don Juan de Velasco</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="55"/>Don <persName>Johan de Velasco, <roleName>camarero
              mayor del rey</roleName></persName>, fue fijo de <persName>Pero Fernandes de
            Velasco</persName>, un grant señor e notable cavallero. Su linaje es grande e antiguo e,
          segunt ellos dizen, vienen del linaje del <persName><roleName>conde</roleName> Ferrand
            Gonçales</persName>: yo non lo ley. Es la verdat, que en la estoria que fabla del
              <persName><roleName>conde</roleName> Ferrand Gonçales</persName> dize que su fijo, el
              <persName><roleName>conde</roleName> Garçi Ferrández</persName>, que en unas cortes
          que fizo en <placeName>Burgos</placeName> armó cavalleros dos hermanos que llamavan los
            <name>Velascos</name>. Si estos eran parientes del conde e si dellos vienen los de
            <name>Velasco</name>, non lo dize la estoria. </p>
        <p>Era este don <persName>Johan de Velasco</persName> alto de cuerpo e grueso, el rostro feo
          e colorado, la nariz alta e gruesa, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="56"/> el cuerpo
          enpachado, muy descreto e muy bien razonado, onbre de grant rigimiento e administraçión en
          su casa e fazienda. Tenía grande estado e fazía grandes conbites, acogía e allegava muy
          bien a los fijosdalgo; era franco hordenadamente, tenía grant casa de cavalleros e de
          escuderos. De su esfuerço non se mostró, más salvo que en la batalla de
            <placeName>Antequera</placeName> ovieron la delantera él e don <persName>Sancho de
            Rojas</persName>, e óvose allí asaz bien.</p>
        <p>Murió en <placeName>Tordesillas</placeName>, en hedat de <date>çincuenta años</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_12_rojas">
        <head>Don Sancho de Rojas</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="57"/>Don <persName>Sancho de Rojas, <roleName>arçobispo
              de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, fue fijo de <persName>Juan
            Martínez de Rojas</persName> e de doña <persName>María de Rojas</persName>, antiguo e
          buen linaje de cavalleros; su solar, en <placeName>Burueña</placeName>.</p>
        <p>Fue este arçobispo alto de cuerpo e delgado e descolorado en el rostro, pero de buena
          presona, de muy sotil engenio, muy discreto e buen letrado. Ayudó e amó mucho a sus
          parientes. Era muy sentible e, por consiguiente, asaz vindicativo, más que a perlado se
          convenía, pero a fin de mandar e rigir e aun de se bengar, algunas vezes usava de algunas
          cabtelas e artes: en todo lo demás, fue notable perlado.</p>
        <p>Ovo primero el <placeName>obispado de Palençia</placeName>, e después <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="58"/>el <placeName>arçobispado de Toledo</placeName>. Fue
          muy açebto e allegado al <persName>rey don Ferrando de
            <placeName>Aragón</placeName></persName> e con su favor ovo el <placeName>arçobispado de
            Toledo</placeName>.</p>
        <p>Murió en <placeName>Alcalá</placeName>, en hedat de <date>cincuenta años</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_13_tenorio">
        <head>Don Pedro Tenorio</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="59"/>Don <persName>Pero Tenorio, <roleName>arçobispo de
                <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, fue natural de
            <placeName>Talavera</placeName>, fijo de un cavallero de pequeño estado pero de buen
          linaje de los <name>Tenorios</name>; su solar es en <placeName>Galizia</placeName>.</p>
        <p>Fue alto de cuerpo e de buena presona, la nariz alta, el rostro colorado e barroso, la
          boz rezia e tal que mostrava bien la audaçia e rigor de su coraçón. Fue grant dotor e
          onbre de grant entendimiento. Fue muy porfioso e reguroso, e aun destos dos viçios <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="60"/> tomava él en sí grant vanagloria. Era de grant zelo en
          la justiçia. Fue buen christiano, casto e linpio de su persona. Non fue franco segunt
          tenía la renta. Traía grant conpañía de letrados çerca de sí, de cuya çiençia él se
          aprovechava mucho en los grandes fechos: entre los otros era don <persName>Gonçalo,
              <roleName>obispo de <placeName>Segovia</placeName></roleName></persName>, que fiso
              <bibl><title>la Pelegrina</title></bibl>, e don <persName>Viçente Arias,
              <roleName>obispo de <placeName>Plazençia</placeName></roleName></persName>, e don
            <persName>Iohan de Illescas, <roleName>obispo de
              <placeName>Sigüença</placeName></roleName></persName>, e su hermano, que fue
            <roleName>obispo de <placeName>Burgos</placeName></roleName>, e <persName>Juan Alfonso
            de Madrid</persName>, que fue un grande e famoso dotor en <foreign xml:lang="lat"
            >utroque</foreign>. Ovo este <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="61"/>arçobispo muy grant
          lugar con el <persName>rey don Iohan</persName> e con el <persName>rey don
            Enrique</persName> su fijo, e grant poder en el regimiento del reyno; pero, con toda la
          privança que ovo, nunca para sí nin pariente suyo ganó un vasallo del rey, nin por el
          grande estado que ovo e grant privança de los reyes non dexó de visitar él, por su
          presona, su arçobispado: las cuales tachas <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="62"/> creo que
          se fallen en pocos perlados deste nuestro tienpo.</p>
        <p>Murió en <placeName>Toledo</placeName>, de más de <date>setenta años</date>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_14_guzman">
        <head>Don Juan Alfonso de Guzmán</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="63"/>Don <persName>Johan Alfonso de Guzmán,
              <roleName>conde de <placeName>Niebla</placeName></roleName></persName>, fue un grant
          señor en el <placeName>Andaluzía</placeName>, muy heredado e de grant renta. De su linaje
          no es neçesario de fablar, pues asaz es dicho en don <persName>Gonçalo Núñez de Guzmán,
              <roleName>maestre de Calatrava</roleName></persName>.</p>
        <p>Fue alto de cuerpo e de buena forma, blanco e ruvio, traía la barva un poca creçida; muy
          cortes e mesurado, e tanto llano e igual a todos, que menguava su estado en ello; pero con
          esta condiçión, de la gente común, que nunca mira mucho adentro, era muy amado. En
            <placeName>Sevilla</placeName> e su tierra, después del señorío real, non conoçían a
          otro sinon a él. Fue muy franco e muy acojedor de los buenos, pero no entremetido en las
          cortes nin en los palaçios de los reyes, nin fue onbre que por rigir e valer se trabajase
          mucho, sinon darse a vida alegre e deleitable. Algunos le razonaron por de poco esfuerço.
          E ansí, con estas tachas e virtudes, e prinçipalmente por la grande dulçura e beninidad de
          su coraçón e por la <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="64"/>franqueza e liberalidad que ovo,
          fue muy amado. E non es maravilla, ca estas dos virtudes, clemençia e franqueza, son muy
          amigables a la natura e suplen grandes defetos.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_15_manrique">
        <head>Don Gómez Manrique</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="65"/><persName>Gómez Manrique, <roleName>adelantado de
                <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, fue fijo bastardo del
              <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero Manrique, el viejo</persName>, e fue
          dado en rehenes al <roleName>rey de Granada</roleName> con otros fijos de cavalleros de
            <placeName>Castilla</placeName>, e, como era niño, por enduzimiento e engaño de los
          moros, tornóse moro. Desque fue onbre, conoçió el herror en que bivía e vínose a
            <placeName>Castilla</placeName> e reconçilióse a la fe.</p>
        <p>Fue este <persName>Gómez Manrique</persName> de buena altura e de fuertes mienbros, baço
          e calvo, el rostro grande, la nariz alta; buen cavallero, cuerdo e bien razonado, de
          grande esfuerço, muy sobervio e porfioso, buen amigo e çierto con sus amigos, mal ataviado
          de su presona, pero su casa tenía buen guarnida. Como quier que verdadero e çierto fuese
          en sus fechos, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="66"/>pero, o por manera de alegría o por
          fazer gasajado a los que con él estavan, contava algunas vezes cosas estrañas e
          maravillosas que avía bisto en tierra de moros, las cuales eran graves e dubdosas de
          crer.</p>
        <p>Murió en hedad de<date> çincuenta e çinco años</date>. Yaze enterrado en un monesterio
          que él fiso, que llamavan <placeName>Frey del Val</placeName>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_16_suarez_figueroa">
        <head>Don Lorenzo Suárez de Figueroa</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="67"/>Don <persName>Lorenço Suárez de Figueroa,
              <roleName>maestre de Santiago</roleName></persName>, fue natural de
            <placeName>Galiçia</placeName>, ca en aquella provinçia es el solar de su linaje.</p>
        <p>Fue alto de cuerpo, grueso e bien apresonado; muy callado e de pocas palabras, pero de
          buen seso e buen entendimiento, de grant regimiento e regla en su casa e fazienda e, por
          esto, de algunos era avido por escaso e cobdiçioso, pero aquello que él dava era en tal
          manera, que la forma suplía el defeto de la materia, porque era luego dado e en <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="68"/>dineros contados e muy secretamente: que son abtos que
          onran e afeitan mucho los dones e los fasen más graçiosos ca, con tales maneras, el que lo
          reçibe non toma trabajo e el que lo da muestra non querer vanagloria. De su esfuerço nunca
          oy, salvo que en las guerras era diligente e de buena ordenança, lo cual non podía ser sin
          esfuerço. Guiávase mucho por estrólogos.</p>
        <p>Murió en hedad de <date>sesenta e çinco</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_17_gonzalez_avellaneda">
        <head>Don Juan González de Avellaneda</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="69"/><persName>Iohan Gonçález de Avellaneda</persName>
          fue un buen cavallero; el solar de su linaje es en <placeName>Castilla Vieja</placeName>.
          De parte de su madre fue de <placeName>Fuente Almexir</placeName>, un notable solar de
          cavalleros, e de <placeName>Aça</placeName>, que son ricos ommes. No ovo así grant
          patrimonio e estado como <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[los]</add> suso nonbrados. Sus
          vasallos fueron dos mill, e su casa de çient onbres <choice>
            <orig>darmas</orig>
            <corr>de armas</corr>
          </choice>. De cuerpo alto e muy grueso, muy esforçado de coraçón, de fuertes mienbros,
          sobervio e escaso, buen amigo de sus amigos.</p>
        <p>Murió en hedad de <date>sesenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_18_afan_ribera">
        <head>Don Pedro Afán de Ribera</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="71"/><persName>Pero Afán de Ribera</persName> fue un
          noble e onrado cavallero. Bivía en <placeName>Sevilla</placeName>. De una parte fue de los
            <name>Ribera</name>; de otra de los de <name>Sotomayor</name>. Fue adelantado mayor de
          la <choice>
            <orig>fontera</orig>
            <corr>frontera</corr>
          </choice> e notario mayor del <placeName>Andaluzía</placeName>.</p>
        <p>Alto de cuerpo, apresonado e de buen gesto; onbre de grant abtoridad e muy cuerdo, e,
          segund dizían, de buen esfuerço. Y como quier que en vasallos non fuese tanto heredado nin
          de tanto estado como los otros grandes, pero era de grant coraçón e presumía bien de sí e
          igualávase e conponíase con otros de mayor estado, ca el tenía bien su estado. Era onbre
          de grandes gasajados e conbites, muy malenconioso e, algunas vezes, sobervio; bien regido
          en su comer e bever.</p>
        <p>Murió en hedad de <date>ochenta e çinco</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_19_gonzalez_herrera">
        <head>Don García González de Herrera</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="73"/>El <persName><roleName>mariscal</roleName> Garçi
            Gonçález de Herrera</persName> fue un buen cavallero. Su linaje es antiguo e de buenos
          cavalleros: de su madre fue de los <name>Duques</name>, onorable linaje.</p>
        <p>Alto de cuerpo e delgado e de buena presona, cuerdo e esforçado, franco e buen amigo de
          sus amigos, pero muy malenconioso e triste e que pocas vezes se alegrava, e, por esto,
          dizen que el <persName><roleName>conde</roleName> don Sancho</persName>, hermano del
            <persName>rey don Enrique el viejo</persName>, que lo crió e amó mucho, que dizía que
          «el nublado de <persName>Garçi Gonçález</persName> siempre estava igual». Fue este
            <roleName>mariscal</roleName> muy verdadero en sus palabras. Amó mucho mugeres. E es
          bien de maravillar que franqueza y amores, dos propiedades que requieren alegría e plazer,
          que las oviese onbre tan triste e tan enojoso.</p>
        <p>Murió en <placeName>León</placeName> en hedat de <date>setenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_20_hurtado_mendoza">
        <head>Don Juan Hurtado de Mendoza</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="75"/><persName>Iohan Furtado de Mendoça</persName> fue un
          onrado cavallero e <roleName>ayo del rey</roleName> don <persName>Enrique el
            [tercero]</persName>. De su linaje e generación ya se dixo asaz en el capítulo que fabla
          del <persName><roleName>almirante</roleName> don Diego Furtado</persName>; como quiera que
          entre la casa deste almirante e la deste <persName>Iohan Furtado</persName> ay grant
          diferençia en las armas.</p>
        <p>Fué onbre de muy buen cuerpo e gesto, muy linpio e bien guarnido, ansí que, aun en su
          vejez, en presona e atavío pareçía bien ser cavallero. En fecho de armas non oy dél
          ninguna obra señalada nin mengua alguna.</p>
        <p>Murió en <placeName>Madrid</placeName> en edad de <date>setenta e çinco</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_21_fernandez_cordoba">
        <head>Don Diego Fernández de Córdoba</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="77"/><persName>Diego Fernández de Cordova,
              <roleName>mariscal de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, fue
          cavallero de buen cuerpo e gesto e de buen esfuerço, muy graçioso e mesurado, e tanto
          tenplado e cortés, que a presona del mundo non daría una palabra enojosa e áspera; muy
          linpio en su vistir e comer; asaz discreto.</p>
        <p>Su linaje, de parte de su padre, fué de <name>Córdova</name>, de buenos cavalleros, e
          ovieron comienço de un <roleName>capitán de almogavares</roleName>, el cual, non temiendo
          el grant trabajo e peligro de su presona, con grand osadía escalo la cibdad de
            <placeName>Córdova</placeName>, que fue una obra notable e famosa. E de aqueste
          deçendieron muchos nobles cavalleros. De parte de su madre, fue este
            <roleName>mariscal</roleName> de los <name>Carrillos</name>, un bueno e antiguo linaje;
          e, segunt se falla por memoria de onbres antiguos, estos cavalleros ovieron este nombre
          por esta cabsa: a <placeName>Castilla</placeName> vinieron dos grandes cavalleros alemanes
            <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="78"/> e eran hermanos; porque a esa sazón <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[dezían]</add> en <placeName>Castilla</placeName> por los
          hermanos, «<term xml:lang="es">carillos</term>», como agora lo dizen los labradores,
          llámanlos los <name>Carillos</name>. Destos dos hermanos vinieron después muchos buenos e
          notables cavalleros.</p>
        <p>Murió este <roleName>mariscal</roleName> en hedad de <date>ochenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_22_perez_osorio">
        <head>Don Alvar Pérez de Osorio</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="79"/><persName>Alvar Pérez de Osorio</persName> fue un
          cavallero en el <placeName>reyno de León</placeName> e muy heredado en vasallos. Este
          linaje de los <name>Osorios</name> es grande e antiguo, e, segunt las estorias, vienen del
              <persName><roleName>conde</roleName> don Osorio</persName>, que fue un grant señor. Yo
          oy dizir a algunos deste linaje, que estos <name>Osorios</name> vienen de <persName>sant
            Iohan Grisistomo</persName>, que en latín dizen <foreign xml:lang="lat">os
            auri</foreign>, que quiere dizir «<term xml:lang="es"><add resp="#FPG_GYS_JDB1924"
              >[boca]</add> de oro</term>», pero yo nunca lo ley nin me paresçe cosa creíble, ca
            <persName>sant Iohan boca <choice>
              <orig>doro</orig>
              <corr>de oro</corr>
            </choice></persName> fue de <placeName>Greçia</placeName> e non se lee que él nin alguno
          de su generaçión pasase a <placeName>España</placeName>, mas pienso que fue inbençión de
          algunt onbre sotil e inventivo: que porque en latín dizen por «<term xml:lang="es">boca de
            oro</term>» <foreign xml:lang="lat">os auri</foreign>, e este nonbre <name>Osorio</name>
          va çerca dello, dirían que era todo uno; pero yo non lo afirmo nin lo contradigo.</p>
        <p>Fue este <persName>Alvar Pérez Osorio</persName> alto de cuerpo, feo <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="80"/>e mal guarnido, de poca administraçión e hordenança en
          su fazienda; de una dolençia que ovo de perlesía quedó tollido del medio cuerpo, ansí que
          non podía andar sino sofriéndose sobre otro. Fue muy esforçado, franco e alegre, pero,
          como dicho es, de tan poco rigimiento era en su casa, que menguava mucho su estado, ca
          todo su tienpo espendía en burlar e aver plazer.</p>
        <p>Murió en hedad de <date>setenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_23_suarez_quinones">
        <head>Don Pedro Suárez de Quiñones</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="81"/><persName>Pero Suárez de Quiñones,
              <roleName>adelantado de <placeName>León</placeName></roleName></persName>, fue un
          grande e notable cavallero. El solar de su linaje es antiguo e bueno. Yo oy dizir a
          algunos deste linaje, que los de <name>Quiñones</name> deçienden de una
            <roleName>infanta</roleName> fija de un <roleName>rey de
            <placeName>León</placeName></roleName> e, de otra parte, de un grant señor llamado don
            <persName>Rodrigo Alvárez de Asturias, <roleName>señor de <add resp="#FPG_GYS_JDB1924"
                >[Norueña]</add></roleName></persName>, pero non lo leí; ca, como dicho es, en
            <placeName>Castilla</placeName> non se faze mençión de semblantes cosas, aunque se devía
          fazer.</p>
        <p>Fue este <persName>Pero Suárez</persName> de buena altura, calvo e romo e de buena
          presona, esforçado e sabio en las guerras e discreto e diligente en los negoçios; era muy
          franco e plazíale de tener muy buenos cavalleros <choice>
            <orig>un</orig>
            <corr>en</corr>
          </choice> su casa e dávales mucho. E murió en hedad <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="82"
          />de <date>setenta</date> años. Non dexó fijo ligítimo, e fizo su heredero a un buen
          cavallero su sobrino, fijo de su hermana, que dizían <persName>Diego Ferrandes de
            Quiñones</persName>, del cual se faze aquí <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[mención]</add>
          especial, ansí por su estado e presona como, en espeçial, porque alcançó en este mundo
          aquello que muy pocos alcançan, que es gran prosperidad sin aver grandes infortunios e
          tribulaçiones, ca él non eredó nada de su padre e falló aquel tío que le dexó un grande
          patrimonio, e después casó con doña <persName>María de Toledo</persName>, fija de
            <persName>Ferrand Álvarez de Toledo</persName> e de doña <persName>Leonor de
            Ayala</persName>, e si verdat es que una de las cosas que en la fortuna del onbre se
          paresçe es en aver buena muger, por çierto este ovo esta graçia, ca ella fue una de las
          más onestas e nobles dueñas de su tienpo. De la cual ovo el segundo bien: que fueron
          cuatro fijos, buenos cavalleros, e seis fijas que siguieron bien el enxenplo de su madre
          en bondat e onestad, e casaron e ganaron todas grandes e nobles onbres.</p>
        <p>Este <persName>Diego Ferrández</persName> ovo algunos debates e quistiones <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="83"/> con algunos grandes onbres en el <placeName>reyno de
            León</placeName>, de los cuales salió con asaz onra.</p>
        <p>Dexó a su fin diez fijos e fijas e treynta nietos, sin ver muerte de ninguno dellos.
          Murió de más de <date>setenta e çinco</date> años, de dolençia natural, muerte paçífica y
          sosegada: lo cual se nota aquí porque, segunt la bida de los onbres es llena de trabajos e
          tribulaçiones, e, por la mayor parte, non ay alguno, especialmente <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[el]</add> que mucho biue, que non vea muchas cosas adversas e
          contrarias, este cavallero fue así bienaventurado, que nunca sintió adversidat de
          fortuna.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_24_manrique">
        <head>Don Pedro Manrique</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="85"/><persName>Pero Manrique, <roleName>adelantado de
                <placeName>León</placeName></roleName></persName>, fue un grande e virtuoso
          cavallero. E porque del linaje de los <name>Manriques</name> es dicho asaz, resta de dizir
          como su madre, doña <persName>Juana de Mendoça</persName>, fue una notable dueña.</p>
        <p>Era este <roleName>adelantado</roleName> muy pequeño de cuerpo, la nariz luenga, muy
          avisado e discreto e bien razonado e de buena conçiençia e temeroso de Dios. Amó mucho los
          buenos religiosos e todos ellos amavan a él. Ovo mucho buenos parientes, de los quales se
          ayudó mucho en sus neçesidades. Fue onbre de grant coraçón e asaz esforçado. Algunos lo
          razonavan por bolliçioso e ambiçioso de mandar e rigir; yo non lo sé çierto, pero si lo
          fue non lo avería a maravilla, porque todos los que se sienten dispuestos e sufiçientes a
          alguna obra e acto, su propia virtud los punje e estimula a la exerçitar e usar, ca apenas
            <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="86"/><add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[avrá]</add> onbre
          alguno bien dispuesto a un ofiçio que non se deleyte en lo usar; e ansí este cavallero
            <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[que]</add> por su grand discriçión era bastante a rigir e
          governar, veyendo un tiempo tan confuso e tan suelto que quien más tomava de las cosas más
          avía dellas, non es mucho de maravillar si se entremetía dello. La verdad es esta: que en
          el tiempo del <persName>rey don Iohan el segundo</persName>, en el cual ovo grandes e
          diversos mudamientos, non fue alguno en que él non fuese, non a fin de deservir al rey nin
          de procurar daño del reyno, mas por valer e aver poder; de lo cual, muchas vezes se siguen
          escándalos e males. E ansí, en tales abtos, pasó por diversas fortunas prósperas e
          adversas: ca algunas vezes ovo grant lugar en el rigimiento del reyno e acreçentó su casa
          e estado, e otras vezes pasó por grandes trabajos, ca fue una vez desterrado e otra,
          preso. Algunos quisieron dizir que él allegava bien los parientes de que los avía
          menester, e después los olvidava: desto, ovo algunos que se quexaron dél. Otros lo
          escusavan diziendo que non avía tanto poder e facultad para que pudiese satisfazer a
          tantos e tan grandes onbres, o por ventura él faziendo su poder, ellos non se contentavan.
          Todavía él fue buen cavallero e devoto christiano e tanto discreto e avisado, que solía
          dél <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="87"/>dizir don <persName>Sancho de Rojas,
              <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, que
            "<quote>cuanto Dios le menguara del cuerpo, le acreçentara en el seso</quote>".</p>
        <p>Murió en hedad de <date>çincuenta e nueve</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_25_gomez_sandoval">
        <head>Don Diego Gómez de Sandoval</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="89"/>Don <persName>Diego Gómez de Sant Doval,
              <roleName>conde de Castro</roleName>, <roleName>adelantado mayor de
              Castilla</roleName></persName>, fue un grant cavallero; el solar de su linaje es en
            <placeName>Treñino</placeName>: buena e antigua casa de cavalleros.</p>
        <p>Fue grande de cuerpo, grueso, e los onbros altos, los ojos pequeños, la fabla bagarosa;
          tardío e pesado en sus fechos, pero cobdiçioso de alcançar e de ganar; cuerdo e muy
          esforçado, pero en su casa e fazienda nigligente e de poca aministraçión; non muy franco;
          plazíanle armas e cavllos; cavallero de sana condiçión e sin hufana.</p>
        <p>Cuando su padre murió, quedó con muy poco heredamiento, pero después el <roleName>rey de
              <placeName>Aragón</placeName></roleName>, cuando rigió a
            <placeName>Castilla</placeName>, le acreçentó mucho en vasallos e ofiçios, e después el
            <roleName>rey de <placeName>Navarra</placeName></roleName>, su fijo, le dio el
            <placeName>condado de Castro</placeName> e, en <placeName>Aragón</placeName>, a
            <placeName>Denia</placeName> e <placeName>Ayora</placeName>, e, ansí, llegó a ser uno de
          los mayores cavalleros <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="90"/> de
            <placeName>Castilla</placeName>. E cuando el <persName><roleName>infante</roleName> don
            Fernando</persName>, su señor, demandava el <placeName>reyno de Aragón</placeName>, este
          conde, con la capitanía de su gente, entró en el <placeName>reyno de Valençia</placeName>,
          e con él otros cavalleros de <placeName>Aragón</placeName> que siguíen al dicho infante, e
          ovo batalla con el común de <placeName>Valençia</placeName> e vençiólos, que fue un abto
          asaz notable. E después, pasando los fechos de <placeName>Castilla</placeName> por grandes
          e variables movimientos a gran daño e ditrimento del reyno, este <roleName>conde de
            Castro</roleName>, siguiendo a su señor el <roleName>rey de Navarra</roleName>, fue una
          vez preso en la batalla de Olmedo, e dos vezes desterrado, perdiendo todo su grant
          patrimonio, e en este estado, murió en <placeName>Aragón</placeName> de más de hedad de
            <date>setenta</date> años. E non solamente este notable cavallero se perdió en estos
          movimientos de <placeName>Castilla</placeName>, mas otros mucho grandes e medianos estados
          se perdieron: que <placeName>Castilla</placeName> mejor es para ganar de nuevo que para
          conservar lo ganado: que muchas vezes los que ella fizo, ella mesma los desfaze.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_26_santamaria">
        <head>Don Pablo de Santa María</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="91"/>Don <persName>Pablo, <roleName>obispo de
                <placeName>Burgos</placeName></roleName></persName>, fue un grant sabio e valiente
          onbre en çiençia. Fue natural de <placeName>Burgos</placeName> e fue ebreo, de grant
          linaje de aquella naçión. Fue conbertido por la graçia de Dios e por conosçimiento que ovo
          de la verdat, que fue grant letrado en amas las leyes. Antes de su conversión era grande
          filósofo e teólogo, e desque fue convertido, continuando el estudio estando en la corte
          del papa en <placeName>Aviñón</placeName>, fue avido por grande predicador. Fue primero
            <roleName>arçidiano de <placeName>Treuiño</placeName></roleName>, e después
            <roleName>obispo de <placeName>Cartajena</placeName></roleName>, a la fin,
            <roleName>obispo de <placeName>Burgos</placeName></roleName>, e, después,
            <roleName>chançiller mayor de <placeName>Castilla</placeName></roleName>.</p>
        <p>Ovo muy grande lugar con el <persName>rey don Enrique el terçero</persName> e fue muy
          açebto a él; e, sin dubda, era muy grande razón que de todo rey o prínçipe discreto fuese
          amado, ca era onbre de grant consejo e de grant discriçión e de grant secreto, que son
          virtudes e graçias que fazen al onbre digno de la <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="92"
          />privança de cualquier discreto rey. Cuando el dicho rey murió, dexólo por uno de sus
          testamentarios. E después ovo grande lugar con el <persName><roleName>papa</roleName>
            Benedicto XIII</persName>.</p>
        <p>Fue muy grande pedricador. Fizo algunas escrituras muy provechosas de nuestra fe, de las
          cuales fue una las <bibl><title>Adiçiones sobre Niculao de Lira</title></bibl>, e un
          tratado <bibl><title>De çena Domini</title></bibl>, e otro <bibl><title>De la generaçión
              de Jhesu Christo</title></bibl>, e un grant velumen que se llama
              <bibl><title>Escrutinio de las Escrituras</title></bibl>, en el cual, por fuertes e
          biuas razones, prueva ser venido el <persName>Mexía</persName>, e Aquél ser Dios e
          ome.</p>
        <p>En este lugar acordé de enxerir algunas razones contra la opinión de algunos que, sin
          distinçión e diferençia, absoluta e sueltamente condenan e afean en grande estremo esta
          naçión de los <roleName>christianos <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="93"/>nuevos</roleName>
          en nuestro tienpo conbertidos, afirmando non ser christianos nin fue buena nin útil su
            <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[conbersion]</add>. E yo, fablando con reverencia de los
          que así, determinadamente e sin çiertos límites e condiçiones lo dizen, digo, que non
          dubdo que una gente que toda su generaçión biuió en aquella ley, e ellos naçieron e se
          criaron en ella, e, mayormente, los que en ella enbegeçieron e fueron por fuerça, sin
          otras amonestaçiones e exortaçiones, traydos a nueva ley, que non sean así fieles e
          católicos christianos como los que en ella naçieron e fueron enseñados e informados por
          dotores e escrituras. Ca aun los diçípulos de nuestro Señor, que oyeron sus santos
          sermones e, lo que es más, vieron sus grandes miraglos e maravillosas obras, e, con todo
          eso, a la pasión, lo desanpararon e dubdaron de su resuriçión con mengua de la fe, fasta
          que por el Espíritu Santo fueron confirmados en la fee. E aun después, por hordenança de
          los apóstoles, a los que de nuevo se conviertían dexavan usar algunas çirimonias de la ley
          vieja, fasta que, poco a poco, se afirma en la fe. Por todas razones non me maravillaría
          que aya algunos, espeçialmente mugeres e omes groseros e torpes, que non son sabios en la
          ley, que non sean católicos christianos; ca el sabidor <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="94"
          /> o letrado mas <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[ligero]</add> es de traer al conoçimiento
          de la verdad que el inorante, que sólo cree la fe porque la heredó de su padre mas non
          porque della aya otra razón. Pero yo esto non lo creo de todos ansí generalmente, antes
          creo aver algunas devotas e buenas presonas entre ellos, e muévenme a ello las razones
          siguientes: la primera, que de tanta virtud creo ser la santa agua del bautismo, que non
          sin algunt fruto sería en tantos esparzida e derramada; la segunda, que yo he conosçido e
          conosco dellos algunos buenos religiosos que pasan en las religiones áspera e fuerte vida
          de su propia voluntad; la terçera, que he visto algunos, ansy en hedifiçios de monesterios
          como en reformaçión de algunas <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[hordenes]</add> que en
          algunos monesterios estavan corrutas e disulutas, trabajar e gastar asaz de lo suyo, e vi
          otros, ansí como este obispo e el onorable su fijo don <persName>Alfonso, <roleName>obispo
              de <placeName>Burgos</placeName></roleName></persName>, que fizieron algunas
          escrituras de grande utilidad a nuestra fe. E si algunos dizen que ellos fazen estas obras
          por temor de los reyes e de los perlados o por ser más graçiosos en los ojos de los
          prínçipes e perlados e valer más con ellos, respóndoles que por pecados non es oy tanto el
          rigor e zelo de la ley nin de la fe por que con este temor nin con esta <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="95"/>esperança lo devan fazer, ca con dones e presentes se
          ganan oy los coraçones de los reyes e perlados mas non con virtudes e devoçiones, nin es
          tan reguroso el zelo de la fe por que con temor dél se dexe de fazer mal e se faga bien.
          Por ende, a mi ver, no ansí preçisa e absolutamente se deve condenar toda una naçión, e
          non negando que las plantas nuevas e enxertos tyernos han menester mucha lavor e gran
          diligençia; e aun digo más, que los fijos de los primeros convertidos devrían ser
          apartados de los padres, porque en los coraçones de los niños grant inpresión fazen los
          preçetos e consejos de los padres. E aunque ansí fuese como ellos por larga manera lo
          quieren afirmar, yo digo que todavía su conversión fue útil e provechosa, ca el
              <bibl><author>apóstol sant Pablo</author></bibl> dize: "<quote>En esto me alegraré que
            el nonbre de Jhesu Christo sea loado con verdad o con infinta</quote>". Asimismo, puesto
          que los primeros non sean tan buenos cristianos, pero a la segunda e terçera generaçión, e
          todavía más adelante, serán católicos e firmes en la fe. E para en prueva desto, en las
          corónicas de <placeName>Castilla</placeName> se lee que cuando los moros ganaron la
          tierra, por pecados del <persName>rey Rodrigo</persName> e trayçión del
              <persName><roleName>conde</roleName> Julián</persName>, muchos de los christianos
          fueron tornados a la seta de los moros, cuyos fijos e nietos e deçendientes nos
          defendieron e defienden <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="96"/> la tierra e son asaz
          contrarios a nuestra ley, ca tanto quedó España poblada dellos como de moros. Yo vi en
          este nuestro tienpo, cuando el <persName>rey don Johan el segundo</persName> fizo guerra a
          los moros, que, por división que avían los moros con su <persName>rey
          Esquierdo</persName>, se pasaron acá muchos cavalleros moros e, con ellos, muchos
            <roleName>elches</roleName>, los cuales, aunque avían asaz libertad para lo fazer, nunca
          uno se tornó a nuestra fe porque estavan ya afirmados e asentados desde niños en aquel
          error, e aun algunos dellos que acá murieron ansí <choice>
            <orig>estavan ya afirmados e asentados desde niños en aquel error, e aun algunos dellos
              que acá murieron así</orig>
            <corr resp="#SAT"/>
          </choice> estavan ya endureçidos en aquella mala aventurada seta e presos de aquel error,
          que aun en el artículo de la muerte, cuando ya non esperavan goçar de aquellas carnales
          deleytaçiones, nin avían temor de los moros estando en tierra de christianos, murieron en
          su mala e porfiada seta. Pues ¿por qué yo non pensaré de algunos de los conversos lo que
          vi de todos aquellos? E ansí, a mi ver, en todas aquestas cosas son de dexar los estremos
          e tener medios e limites en los juyçios; o si de algunos saben que non guardan la ley,
          acúsenlos ante los perlados en manera que la pena sea a ellos castigo e a otros enxenplo:
          mas condenar a todos e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="97"/>non acusar a ninguno, más
          pareçe voluntad de dizir mal que zelo de <add resp="#FPG_GYS_JDB1924"
          >[correction]</add>.</p>
        <p>Tornando al propósito, morió este <persName><roleName>obispo</roleName> don
            Pablo</persName> en edad de <date>ochenta e çinco</date> años, e dexó dos fijos, grandes
          letrados: don <persName>Alfonso de Burgos</persName> e don <persName>Gonçalo,
              <roleName>obispo de <placeName>Plazençia</placeName></roleName></persName>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_27_mendoza">
        <head>Don Lope de Mendoza</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="99"/>Don <persName>Lope de Mendoça</persName> fue primero
            <roleName>obispo de <placeName>Mondoñedo</placeName></roleName> e después
            <roleName>arçobispo de <placeName>Santiago</placeName></roleName>. Natural de
            <placeName>Sevilla</placeName>. Aquellos donde él viene se llaman de
            <name>Mendoça</name>, pero ellos non han las armas de <name>Mendoça</name>, todavía
          puede ser que lo sean, ca, cuanto a la división de las armas, aun entre estos grandes de
            <name>Mendoça</name> tanbién ay división e diferençia en las armas, ca los unos traen un
          escudo verde con una vanda colorada e los otros unas panelas en unos escudos. Estos de
            <name>Mendoça</name> donde este arçobispo viene, traen una luna escacada e oy dizir que
          la traen de un cavallero donde ellos vyenen, que se llamó don <persName>Johan Mate de
            Luna</persName>.</p>
        <p>Fue este <roleName>arçobispo de Sanctiago</roleName> dotor, pero non muy fundado en la
          çiençia, asaz dulçe, graçioso e de dulçe conversaçión, muy bien guarnido en su <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="100"/>presona e casa, e que tenía manifícamente su estado
          ansí en su capilla como en su cámara e mesa, e vistíase muy preçiosamente, ansí que en
          guarniçiones e arreos ningund perlado de su tienpo se igualó con él. Fue onbre de clara e
          buena voluntad, pero nin muy sabio nin muy costante. Fue alto de cuerpo e de asaz buena
          presona. </p>
        <p>Murió en hedad çerca de <date>ochenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_28_villena">
        <head>Don Enrique de Villena</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="101"/>Don <persName>Enrique de Villena</persName> fue
          fijo de don <persName>Pedro</persName>, fijo de don <persName>Alonso, <roleName>marqués de
              Villena</roleName></persName> que después fue <roleName>duque de
              <placeName>Gandía</placeName></roleName>. Fue este don <persName>Alonso
              <roleName>marqués el primero</roleName>
            <roleName>condestable de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName> e fijo
          del <persName><roleName>infante</roleName> don Pedro de
            <placeName>Aragón</placeName></persName>. Este don <persName>Enrique</persName> fue fijo
          de doña <persName>Juana</persName>, fija bastarda del <persName>rey don Enrique el
            segundo</persName> que la ovo en una dueña de los de <name>Vega</name>.</p>
        <p>Fue pequeño el cuerpo e grueso, el rostro blanco e colorado, e, segunt lo que la
          espirençia en él mostró, naturalmente fue inclinado a las çiençias e artes más que a la
          cavallería e aun a los negoçios çeviles nin curiales; ca non aviendo maestro para ello nin
          alguno lo costriñiendo a aprender, antes defendiéndogelo el marqués su avelo, que lo
          quisiera <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="102"/>para cavallero, él en su niñez, cuando los
          niños suelen por fuerça ser llevados a las escuelas, él, contra volunad de todos, se
          dispuso a aprender. Tan sotil e alto engenio avía, que ligeramente aprendía cualquier
          çiençia e arte a que se dava, ansí que bien pareçía que lo avía a natura. Çiertamente
          natura ha grant poder e es muy difíçil e grave la resistençia a ella sin graçia especial
          de Dios. E de otra parte, ansí era este don <persName>Enrique</persName> ageno e remoto
          non solamente a la cavallería más aun a los negoçios del mundo e al rigimiento de su casa
          e fazienda era tanto inabile e inabto, que era grant maravilla, e porque entre las otras
          çiençias e artes se dio mucho a la estrología, algunos, burlando, dizían dél, que sabía
          mucho en el çielo e poco en la tierra. E ansí este amor de las escrituras non se
          deteniendo en las çiençias notables e católicas, dexóse correr a algunas viles e rahezes
          artes de adevinar e intrepetrar sueños e estornudos e señales e otras cosas tales que nin
          a prínçipe real e menos a católico <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="103"/>christiano
          convenían. E por esto fue avido en pequeña reputaçión de los reyes de su tienpo e en poca
          reverençia de los cavalleros, todavía fue muy sotil en la poesía e grant estoriador e muy
          copioso e mezclado en diversas çiençias. Sabía fablar muchas lenguas. Comía mucho e era
          muy inclinado al amor de las mugeres.</p>
        <p>Murió en <placeName>Madrid</placeName> en hedad de <date>çincuenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_29_alvarez_toledo">
        <head>Don Gutierre de Toledo</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="105"/>Don <persName>Gutierre de Toledo</persName> fue
          primero <roleName>obispo de <placeName>Palençia</placeName></roleName> e después
            <roleName>arçobispo de <placeName>Sevilla</placeName></roleName> e a la fin
            <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName>. Ome de grant linaje,
          que de parte de su padre fue de los de <name>Toledo</name>, que es un linaje de grandes e
          buenos cavalleros; dizen algunos deste linaje, e aun pareçe por alguna escritura, aunque
          en estoria auténtica non se falla, que vyenen de un <persName><roleName>conde</roleName>
            don Pedro</persName>, hermano del <roleName>enperador de Costantinopla</roleName>, que
          vino a <placeName>España</placeName> a la guerra e conquista de lo moros. De parte de su
          madre, fue este arçobispo del linaje de <name>Ayala</name>.</p>
        <p>Fue de mediana altura, de buen gesto, blanco e zarco e rojo; asaz letrado, que fue dotor;
          onbre de grant coraçón, muy osado e atrevido, e en el meneo de su persona e en su fabla e
          maneras, más pareçía cavallero que perlado; muy suelto e desenbuelto; <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="106"/> no franco nin liberal; buen christiano católico; avía
          asaz buen zelo e buena intençión a los fechos, pero con la forma áspera e rigorosa lo
          turbava todo.</p>
        <p>Murió en hedad de <date>setenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_30_robles">
        <head>Don Fernán Alfonso de Robles</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="107"/><persName>Fernand Alonso de Robres</persName> fue
          natural de <placeName>Mansilla</placeName>, una villa del <placeName>reyno de
            Leon</placeName>. Onbre escuro e de baxo linaje. Fue de mediana altura, espeso de
          cuerpo, el color del gesto çetrino, el viso turbado e corto, asaz bien razonado, de gran
          engeño, pero inclinado a espereza e maliçia más que a nobleza nin dulçura de condiçión,
          muy apartado en su conversaçión, fablava mucho aunque asaz atentado; pero fue muy osado e
          presuntuoso a mandar, que es propio viçio de los omnes, cuando alcançan estado, que non se
          saben tener dentro de límites e términos. Su ofiçio fue escrivano, e después
            <persName>Leonor Lopez de Cordova</persName> fízole secretario de la
              <persName><roleName>reyna</roleName> doña <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="108"
            />Catalina</persName> con quien él ovo grant lugar, e tanta parte alcançó con la reyna
          que ella non se rigía nin governava por otro consejo sino por lo <choice>
            <orig>quel</orig>
            <corr>que él</corr>
          </choice> dizia. E ansí, con el fabor e abtoridad della, todos los grandes del reyno non
          solamente lo onravan, mas se podía dizir que le obedeçían. Non pequeña confusión e
          vergueña para <placeName>Castilla</placeName> que los grandes perlados e cavalleros, cuyos
          anteçesores a maníficos e notables reyes pusieron freno, enpachando sus desordenadas
          voluntades con buena e justa osadía por utilidad e provecho del reyno e por guardar sus
          libertades, que a un onbre de tan baxa condiçión como este así se sometiesen, e aun por
          mayor reprehensión e increpaçión dello, digo que non solo a este sinple onbre, mas a una
          liviana e pobre muger, ansí como <persName>Leonor López</persName>, e un pequeño e raez
          onbre, <persName>Ferrand López de Saldaña</persName>, así se sometían e inclinavan, que
          otro tienpo a un señor de <placeName>Lara</placeName> o de <placeName>Vizcaya</placeName>
          non lo fazían ansí los pasados.</p>
        <p>Por graçia de brevedad non se espresan aquí muchas maneras e palabras desdeñosas e aun
          injuriosas <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="109"/>que los suso dichos dixieron a muchos
          grandes e buenos, lo cual es çierta prueva e claro argumento de poca virtud e mucha
          cobdiçia del presente tienpo, que con los intereses e ganançias que por interçesión dellos
          avían, non podiendo templar la cobdiçia, consentían mandar e rigir a los tales que poco
          por linaje e menos por virtudes lo mereçían, non se acordando de aquella notable <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[e]</add> memorable palabra de
            <bibl><author>Fabriçio</author></bibl>, que dixo: «<quote>más quiero ser señor de los
            ricos que ser rico</quote>», y estos, al contrario, más quisieron ser siervos de los
          ricos que señores dellos.</p>
        <p>Para provar la vertud del presente tiempo creo que abastara ver e considerar el
          regimiento e la regla e buena ordenança de <placeName>Castilla</placeName>, ca por pecado
          de los naturales della a tal punto es venida, que tanto es cada una onesto e bueno <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[cuanto]</add> su buena condiçión lo inclina a ello, e tanto es
          el onbre defendido cuanto él por su esfuerço e industria se defiende, mas non porque a lo
          uno nin a lo otro <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[prouea]</add> la justiçia nin el temor
          real nin el buen zelo e loado rigor de los prínçipes e señores; ca, en conclusión, a
            <placeName>Castilla</placeName> posee oy e la enseñorea el interese, lançando della la
          virtud e humanidat. Plega a la infinita clemençia de nuestro Señor de remediar a tanto
          peligro e curar enfermedat tan pestilençial, non <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="110"
          />aquella cura que mejor se diría pugniçión, que ya otra vez justamente curó los defetos e
          pecados de <placeName>España</placeName> por las culpas de las gentes della, so enseñorío
          de dos malos reyes, <persName>Vitiça</persName> e <persName>Rodrigo</persName>, faziendo
          açote della al malo e çelerado <persName><roleName>conde</roleName> Juliano</persName> por
          cuyo favor e consejo los moros entraron en <placeName>España</placeName>, mas plégale de
          espirar misericordiosamente su graçia en los súditos así que, emendando sus vidas merescan
          aver buenos e justos reyes, ca por los pecados del pueblo es el rey mal administrador e
          rigidor de su tierra, e por su piadad alunbre el entendimiento e esfuerçe el coraçón del
          rey por que todos le amen e teman.
          <!-- pues, mal pecado, al presente se faze al contrario. (p. 158)--></p>
        <p>Fázese aquí tan singular mençión deste <persName>Ferrand Alonso de Robles</persName>, non
          porque su linaje nin condiçión requiriese que él, entre tantos nobles e notables, se
          escriviese, mas por mostrar los viçios e defetos de <placeName>Castilla</placeName> en el
          presente tienpo.</p>
        <p>Este <persName>Ferrand Alfonso</persName>, después que <date>veynte</date> años así con
          la privança de la reyna como con favor del <persName><roleName>condestable</roleName> don
            Álvaro de Luna</persName> ovo tan grande poder, faziendo la fortuna sus acostumbrados
          mudamyentos, e usando <placeName>Castilla</placeName> de aquella memorable palabra que
          dixo el notable cavallero don <persName>Alonso Fernández Coronel</persName> cuando el
            <persName>rey don Pedro</persName> lo mandó matar: «<quote>Esta es
              <placeName>Castilla</placeName> que faze a los <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="111"
            />omes e los gasta</quote>», fue preso en <placeName>Valladolid</placeName> por mandado
          del rey e tomado todo lo suyo. E murió en la prisión, en el <placeName>castillo de
            Uzeda</placeName> en hedad de <date>çinquenta</date> años.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_31_pedro_trastamara">
        <head>Don Pedro, Conde de Trastámara</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="112"/>Don <persName>Pedro, <roleName>conde de
              Trastamara</roleName></persName>, fue fijo de don <persName>Fadrique,
              <roleName>maestre de <placeName>Santiago</placeName></roleName></persName>, fijo del
            <persName>rey don Alfonso</persName> e doña <persName>Leonor de Guzmán</persName>.</p>
        <p>Fue este don <persName>Pedro</persName> de asaz buen cuerpo e gesto, un <choice>
            <sic>poço</sic>
            <corr resp="#SAT">poco</corr>
          </choice> grueso, e muy franco e graçioso e acogedor de los buenos, pero en sus maneras e
          costunbres concordava con la tierra a do bivía, que es en <placeName>Gallizia</placeName>.
          Fue onbre que amó mucho mugeres. Non ovo fama de muy esforçado, non sé si fue por su
          defeuto o si porque non ovo do lo provar. Él fue el segundo <roleName>condestable de
              <placeName>Castilla</placeName></roleName>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_32_frias">
        <head>Don Pedro Frías</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="115"/>Don <persName>Pedro de Frías, <roleName>cardenal de
              España</roleName></persName>, fue onbre de baxo linaje, pero alcançó grandes
          dignidades, e por poder e estado e grant tesoro fue primero <roleName>obispo de
              <placeName>Osma</placeName></roleName> e después <roleName>cardenal</roleName>. Ovo
          muy grant lugar con el <persName>rey don Enrique el tercero</persName> que fazía dél muy
          grant fiança.</p>
        <p>Fue onbre de mediana altura, de buen gesto; non muy buen letrado; muy astuto e cabteloso,
          tanto que por maliçioso era avido. Non fue muy devoto nin onesto, nin tan linpio de su
          persona como a su dignidad se convenía. Vistíase muy bien, comía muy solepnemente, dávase
          mucho a deleytes e buenos manjares e finos olores. En la privança que con el rey ovo,
          fueron muchos quexosos dél, espeçialmente grandes omes; esto o porque él los tratava <choice>
            <sic>mas</sic>
            <corr resp="#SAT">mal</corr>
          </choice> o porque por conplazer al rey en su fazienda e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="116"/>renta, les era contrario, ca ansí los fechos de la justiçia como las rentas del
          rey todo era a su hordenança. En su fabla e meneo de su cuerpo e gesto e en la mansedunbre
          e dulçura de sus palabras tanto pareçía muger como onbre.</p>
        <p>E acaesçió que en la prosperidad de su buena fortuna, estando el rey en
            <placeName>Burgos</placeName>, ovo en su presençia malas palabras con don
            <persName>Johan de Tordesillas, <roleName>obispo de
              <placeName>Segovia</placeName></roleName></persName>, e ese día mismo fueron dados
          algunos palos al dicho obispo por escuderos del cardenal; pero yo oy dizir al que ge los
          dio que nunca el cardenal lo mandara, mas que él lo fiziera creyendo que le sirvía en
          ello, pero todos creyeron el contrario. E, como ya es dicho, él era mal quisto de muchos,
          e fallada la cabsa para le dañar, las voluntades estavan prestas: juntáronse
            <persName>Diego López de Estúñiga, <roleName>justiçia mayor del
            rey</roleName></persName>, e <persName>Johan de Velasco, su <roleName>camarero
              mayor</roleName></persName>, e don <persName>Rui López Dáualos, su
              <roleName>condestable</roleName></persName>, e <persName>Gómez Manrique,
              <roleName>adelantado de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, que a
          la sazón eran en la corte, e fueron al rey a la casa de <placeName>Miraflores</placeName>,
          e con tan grant osadía e sentimiento le fizieron querella de aquel fecho, e tanto lo
          agraviaron, que el rey entendió que los devía conplazer e estar a su consejo e mandóle
          detener en <placeName>Sant Françisco</placeName>, do él posava, pero mucho contra su
          voluntad. E aquellos grandes omes cuando esto vieron, entraron con él por otra vía
          poniéndole <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="117"/> en cobdiçia de aver tesoro, e al rey
          plogóle dello e llevó dél çient mill florines e mucha plata e a él mandólo ir al papa. Tal
          fin e sallida ovo el grant poder deste cardenal. De lo cual se pueden avisar los que han
          grant lugar con los reyes, espeçial en <placeName>Castilla</placeName> do ay continuos
          movimientos, que así tenpradamente usen del poder, que, pues la sallida non se escusa,
          fallen cuando sallieren más graçiosos que quexosos e más amigos que enemigos, ca o non
          padeçerán tanto o, si padeçieren, non será por su culpa, que es un grant refrigerio al que
          padeçe.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_33_juan_ii">
        <head>Juan II de Castilla</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="118"/>Don <persName>Johan, el segundo</persName> de los
          reyes que en <placeName>Castilla</placeName> ovieron este nombre, fue fijo del
            <persName>rey don Enrique el terçero</persName> e de la
              <persName><roleName>reyna</roleName> doña Catalina</persName> su muger; e naçió en
            <placeName>Toro</placeName>, <date when="1405-03-06">viernes, seys dyas de março, día de
              <persName>Santo Tomas</persName>, año de la Encarnaçión de mill e cuatroçientos e
            çinco</date>; e començó a reynar el <date when="1407-12-25">día de Nauidad, año de mill
            e cuatroçientos e siete</date>, que murió el rey su padre en la cibdad de
            <placeName>Toledo</placeName> el dicho día, ansí que avía veynte e dos meses que
          naçiera, e allí fue alçado por rey, estando ay el <persName><roleName>infante</roleName>
            don Fernando</persName>, su tío, e don <persName>Rui López Dávalos,
              <roleName>condestable de <roleName>Castilla</roleName></roleName></persName>, e
            <persName>Johan de Velasco, <roleName>camarero mayor del rey</roleName></persName>, e
            <persName>Diego López Destúñiga, su <roleName>justiçia mayor</roleName></persName>, e
          don <persName>Sancho, de Rojas, <roleName>obispo de
              <placeName>Palençia</placeName></roleName></persName> que después fue
            <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName>, e don <persName>Johan
            de Illescas, <roleName>obispo de <placeName>Sigüença</placeName></roleName></persName>.
          E a la <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="120"/>sazón que el rey su padre murió, estava en
            <placeName>Segovia</placeName>, que lo tenía allí la reyna su madre; e quedaron por sus
          tutores e rigidores, por testamento del rey, la reyna e el infante, e la guarda e tenençia
          del rey niño quedava a <persName>Diego López de Estúñiga</persName> e <persName>Johan de
            Velasco</persName>, pero porque la reyna se sintió dello por muy agraviada e ansímesmo a
          los grandes del reyno non plazía dello, fueles fecha emienda, e la reina tovo al rey, e
          dende a pocos días que el rey su padre murió, partió de <placeName>Toledo</placeName> el
          infante e todos los cavalleros que con él eran para <placeName>Segovia</placeName>, donde
          el rey estava. E vinieron allí muchos grandes perlados e cavalleros e los procuradores de
          las çibdades e villas, e ansí fue allí un grande ayuntamiento de gente, e ovo algunos
          debates entre la reyna e el infante sobre la forma del rigimiento, pero concordóse en esta
          manera: que la reina oviese la governaçión de allende los puertos contra
            <placeName>Burgos</placeName>, salvo a <placeName>Córdova</placeName> e algunos lugares
          otros que fueron de su regimiento; el infante ovo la parte de aquende los puertos contra
            <placeName>Toledo</placeName> e <placeName>Andaluzía</placeName>, salvo a
            <placeName>Burgos</placeName> e a otros lugares. E esto ansí concordado, el infante se
          partió para la guerra de los moros e con él todos los grandes del reyno, e la reyna
          quedóse en <placeName>Segovia</placeName> con el rey. Lo que el infante fizo en el año e
          otro siguiente <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="121"/> en aquella guerra, porque ya suso es
          contado non se dize aquí más, salvo tanto que si a nuestro Señor non provocaran a
          indignaçión los pecados de <placeName>Castilla</placeName>, para que viniese en ello
          algunt enbargo, sin dubda este noble infante diera fin a la dicha guerra e tornara a
            <placeName>España</placeName> en su antigua posesión, lançando los moros della e
          restituyéndola a los christianos. Pero estando este infante sobre
            <placeName>Antequera</placeName>, aviendo vençido una batalla e teniendo a los moros muy
          afincados, murió el <persName>rey Martín de Aragón</persName> sin fijos, e por derecho
          suçedía el reyno este <persName><roleName>infante</roleName> don Fernando</persName> que
          era fijo <choice>
            <sic>de de</sic>
            <corr resp="#SAT">de</corr>
          </choice> la <persName><roleName>reyna</roleName> doña Leonor de Castilla</persName>,
          hermana deste <persName>rey Martín</persName>; e por eso ovo el dicho infante <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[de]</add> dexar la dicha guerra e bolverse a la prosecuçión del
            <placeName>reyno de Aragón</placeName>, lo cual fue grant daño para
            <placeName>Castilla</placeName>, ansí por perderse aquella conquista como por absentarse
          el infante de la governaçión del reyno que él governava en tanta paz
          <!--paz e justiçia (p. 166)--> como, mal pecado, se mostró después en los grandes daños e
          males que, por falta de buen regimiento, son venidos, ca el bien nunca es conoçido si non
          por su contrario.</p>
        <p>E tornando a fablar deste <persName>rey don Johan</persName>, es de saber que él fue alto
          de cuerpo, e de grandes mienbros<!--de fuertes mienbros (p.167)-->, pera non de buen talle
          nin de grant fuerça; de buen gesto, blanco e ruvio, los onbros altos, el rostro grande, la
          fabla un poco arrebatada; sosegado <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="122"/> e manso, muy
          mesurado e <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[llano]</add> en su palabra. E porque la condiçión
          suya fue estraña e maravillosa, es nesçesario de alargar la relaçión della, ca ansí fue
          que él era ome que fablava cuerda e razonablemente e avía conosçimiento de los omes para
          entender cuál fablava mejor e más atentado e más graçioso. Plazíale oyr los omes avisados
          e graçiosos e notava mucho lo que dellos oya, sabía fablar <add resp="#FPG_GYS_JDB1924"
            >[e]</add> entender latín, leya muy bien, plazíanle muchos libros e estorias, oya muy de
          grado los dizires rimados e conoçía los viçios dellos, avía grant plazer en oyr palabras
          alegres e bien apuntadas, e aun el mesmo las sabía bien dizir. Usava mucho la caça e el
          monte e entendía bien en toda la arte dello. Sabía <choice>
            <sic>del l'arte</sic>
            <corr resp="#SAT">del</corr>
          </choice> de la música, cantava e tañía bien, e aun en el justar e juegos de cañas se avía
          bien. Pero como quier que de todas estas graçias oviese razonable parte, de aquellas que
          verdaderamente son virtudes e que a todo ome, e prinçipalmente a los reyes, son
          nesçesarias, fue muy defetuoso. Ca la <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="123"/>prinçipal
          virtud del rey, después de la fee, es ser industrioso e diligente en la governaçión e
          rigimiento de su reyno, e pruévase por aquel más sabio de los reyes,
            <persName>Salamón</persName>, el cual, aviendo mandamiento de Dios que pidiese lo que
          quisiese, non demandó <!--ál, (p. 168)--> salvo seso para rigir e hordenar el pueblo, la
          cual petiçión tanto fue agradable a nuestro Señor, que le otorgó aquella e otras
          singulares graçias. De aquesta virtud fue ansí privado e menguado este rey, que aviendo
          todas las graçias suso dichas, nunca una <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[ora]</add> sola
          quiso entender nin trabajar en el regimiento del reino aunque en su tienpo fueron en <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="124"/><placeName>Castilla</placeName> tantas rebueltas e
          movimientos <!--e daños (p. 168)--> e males e peligros cuantos non ovo en tienpo de reyes
          pasados por espaçio de dozientos años, de lo cual a su persona e fama
          <!--e reino (p. 168)--> venía asaz peligro. Tanta fue la negligençia e remisión en la
          governaçión del reyno, dándose a otras obras mas pazibles e deleytables que útiles nin
          onorables, que nunca en ello quiso entender. E como quier que en aquellas estorias que
          leya fallase los males e daños que vinieron a los reyes e a sus reynos por la nigligençia
          e remisión de los reyes, e ansímesmo, como quier que por muchos religiosos e cavalleros le
          fue dicho que su presona e su reyno estavan en grant peligro por el non entender en el
          regimiento de su reyno, e que su fama era menguada por ello, e, lo que más grave era, que
          su conçiençia era muy encargada e avía a Dios de dar muy estrecha cuenta del mal que a sus
          súditos venía por defeuto de su regimiento, pues le diera Dios discriçión e seso para
          entender en ello, con todo esto, aunque él mesmo veya la poca obidiençia que le era
          guardada e con cuán poca reverençia era tratado e la poca mençión que de sus cartas e
          mandamientos se fazía, con todo <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="125"/>esto, nunca un día
          quiso bolver el rostro nin trabajar el spíritu en la ordenança de su casa nin en el
          regimiento de su reino, mas dexava el cargo de todo ello al su condestable, del cual fizo
          tanta e tan singular fiança, que a los que lo non vieron pareçería cosa increyble, e a los
          que lo vieron fue estraña e maravillosa obra: ca las rentas e tesoros suyos e en los
          ofiçios de su casa e en la justiçia de su reyno, non solamente se fazía todo por su
          hordenança, mas ninguna cosa se fazía sin su mandado, ca como quier que las provisiones o
          cartas de justiçia e los libramientos e merçedes e donadíos fuesen fechas en nonbre del
          rey e firmadas de su nonbre, pero nin los secretarios escrivían, nin el rey firmava, nin
          el chançiller sellava, nin las cartas avían vigor nin esecuçión sin voluntad del
          condestable. Tanta e tan singular fue la fiança que el rey fizo del condestable e tan
          grande e tan exçesiva su potençia, que apenas se podría saber de ningunt rey o prínçipe,
          por muy temido e obedeçido que fuese en su reyno, que más lo fuese que él en
            <placeName>Castilla</placeName> nin que mas libremente oviese la governaçión e el
          regimiento. Ca non solamente los ofiçios e estados e mercedes de que el rey podía prover,
          mas las dignidades e benefiçios eclesiásticos non eran en el reino quien ossase suplicar
          al papa nin aun acebtar su provisión si <foreign xml:lang="lat">propio motu</foreign> lo
          fazía sin consentimiento del condestable, ansí que lo temporal e spiritual todo era en su
          mano. Toda la abtoridad del rey era firmar las cartas,<pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="126"
          /> mas la hordenança e esecuçión dellas en el condestable era. A tanto se estendió su
          poder e tanto se encogió la virtud del rey, que del mayor ofiçio del reyno fasta la más
          pequeña merçed muy pocos llegavan a la demandar al rey nin le fazían graçia della, mas al
          condestable se demandava e a él se regraçiava. E lo que con mayor maravilla se podía dizir
          e oyr, aun en los actos naturales se dio así a la ordenança del condestable, que seyendo
          el moço e bien conplisionado e teniendo a la reyna su muger moça e fermosa, si el
          condestable ge lo contradixese non iría a dormir a su camara della nin curava de otras
          mugeres, aunque naturalmente <!--asaz (p. 171)--> era inclinado a ellas. En conclusión,
          son aquí de notar dos puntos muy maravillosos: el primero, un rey comunalmente entendido
          en muchas cosas, e ser de todo punto remiso e negligente en la governaçión de su reyno,
          non le moviendo nin estimulando a ello la discriçión ni las espiriençias de muchos
          trabajos que pasó en las contiendas e rebueltas que ovo en su reyno, nin las
          amonestaçiones e avisamientos de grandes cavalleros e religiosos que dello le fablavan,
          nin, lo que mas es, la inclinaçión natural pudo en él aver tanto vigor e fuerça que de
          todo punto, sin algunt medio, se sometiese a la hordenança e consejo del condestable con
          más obidiençia que nunca un fijo omill lo fue a un padre, nin un obidiente religioso <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="127"/> a su abad o prior. Algunos fueron que, veyendo este
          amor tan espeçial y esta fiança tanto exçesiva, tovieron que <add resp="#FPG_GYS_JDB1924"
            >[fue]</add> arte e malizia de fechizos, pero de esto non ovo cosa çierta aunque algunas
          diligençias ovo en ello. El segundo punto, que un cavallero sin parientes e con tan pobre
          comienço, en un reyno tan grande e donde tantos e tan poderosos cavalleros avía, e en
          tienpo de un rey tan poco obedeçido e temido, oviese <choice>
            <sic>tan</sic>
            <corr resp="#SAT">tan</corr>
          </choice> singular poder. Ca puesto que queramos dizir que esto era en virtud del rey
          ¿como podía dar a otro el que para sí non lo tenía? O ¿como es obedeçido el lugarteniente
          cuando el que lo pone en su lugar non falla obidiençia? Verdaderamente, yo cuydo que desto
          non se pudiese dar clara razón, salvo si la diere Aquél que fizo la condiçión del rey tan
          estraña, que Ése puede dar razón del poder del condestable, que yo non sé cuál destas dos
          cosas es de mayor admiraçión: o la condiçión del rey o el poder del condestable.</p>
        <p>En el tienpo deste <persName>rey don Johan</persName> acaecieron en
            <placeName>Castilla</placeName> muchos actos más grandes e estraños que buenos nin
          dignos de memoria nin útiles nin provechosos al reyno; ca ansí fue que absente desta vida
          el <persName>rey don Ferrando de <placeName>Aragón</placeName></persName>, su tío, por
          consiguiente se absentaron de <placeName>Castilla</placeName> la paz e la <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="128"/>concordia; e muerta otrosí la
              <persName><roleName>reyna</roleName> doña Catalina</persName>, madre del rey,
          juntáronse en <placeName>Valladolid</placeName> el <persName><roleName>infante</roleName>
            don Enrique, <roleName>maestre de Santiago</roleName></persName>, e don <persName>Sancho
            de Rojas, <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, e
          don <persName>Alfonso Enríquez, <roleName>almirante de
              <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, e don <persName>Rui López
            Dáualos, <roleName>condestable</roleName></persName>, e <persName>Johan de Velasco,
              <roleName>camarero mayor del rey</roleName></persName>, e <persName>Pero Manrique,
              <roleName>adelantado mayor de <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, e
          muchos otros grandes del reyno, e de acuerdo e común consentimiento de todos, sacaron al
          rey de aquella casa, que es çerca de <placeName>Sant Pablo</placeName>, en la cual la
          reyna su madre le tovo por espaçio de seys años e más que non sallió de allí temiendo que
          ge lo tomarían, e ansí que pareçía que este día que de allí sallió era otro segundo
          nasçimiento suyo: ca ansí como el día que naçio salió a la luz desta vida, ansí este día
          que de aquella posada sallió vio su reyno e conoçió su gente, que antes non conoçía si non
          a los guardas que allí con él estavan e cuando algunos cavalleros le venían a fazer
          reverençia. E como de allí sallió lleváronlo a <placeName>Tordesillas</placeName>. E eran
          los prinçipales que el reyno governavan e rigían, don <persName>Sancho de Rojas,
              <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, e el
              <persName><roleName>almirante</roleName> don Alfonso Enríquez</persName>, e el
              <persName><roleName>condestable</roleName> don Rui López Dávalos</persName>, e el
              <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero Manrique</persName>. Ca como quiera que
          allí estavan los infantes <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="129"/>don
            <persName>Johan</persName> e don <persName>Enrique</persName>, fijos del <persName>rey
            don Ferrando de <placeName>Aragón</placeName></persName>, pero eran muy moços e tocados
          de aquella dolençia real, que es común e general a todos los reales moços que son rigidos
          e governados por ayos e maestros e aun algunos son que nunca desta dolençia sanan. Otrosí
          estavan allí otros grandes señores, pero por estos cuatro pasavan todos los fechos. E de
            <placeName>Tordesillas</placeName> fueron a <placeName>Medina del Campo</placeName> e
          allí se desposó el rey con la <persName><roleName>infanta</roleName> doña
          María</persName>, fija del <persName>rey don Fernando de Aragón</persName>, e dende fue el
          rey a <placeName>Madrid</placeName> dónde tomó la governaçión de sus reynos, porque avía
          conplido hedad de los catorze años, e fízose allí una grande fiesta e solepnidad, ca
          estavan allí juntos todos los <add resp="#FPG_GYS_JDB1924">[grandes]</add> del reyno e
          todos los procuradores; e como quier que el regimiento del reyno le fue allí entregado
          pero él, usando de su natural condiçión e de aquella remisión e nigligençia casi
          mostruosa, todo el tienpo que reynó se pudo más dizir tutorías que regimiento nin
          administraçión real. Ansí que él touo título e nonbre real, no digo abtos nin obras de
          rey, çerca de cuarenta e siete años, <choice>
            <sic>de el</sic>
            <corr>del</corr>
          </choice> día que su padre murió en <placeName>Toledo</placeName> fasta el día que él
          murió en <placeName>Valladolid</placeName>, que nunca tovo color nin sabor de rey sino
          siempre regido e governado; ca, aun después de muerto su
              <persName><roleName>condestable</roleName> don Álvaro <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
              n="130"/>de Luna</persName>, sobre el cual bivió poco más de un año, lo rigió e
          governó don <persName>Lope de Barrientos, <roleName>obispo de
                <placeName>Cuenca</placeName></roleName></persName>, e <persName>fray Gonçalo de
            Illescas, <roleName>prior de <placeName>Guadalupe</placeName></roleName></persName>, e
          aun algunos omes baxos e de poco valor; e si después de muerto el condestable algund vigor
          e voluntad se mostró en él, non fue salvo en cobdiçia de allegar tesoros, a la cual él se
          dava con todo deseo, mas no de rigir sus reynos nin restaurar e reparar los males e daños
          en ellos venidos en cuarenta e siete años que él tovo nonbre e título de rey. E estando en
            <placeName>Valladolid</placeName>, adoleçió de cuartana doble que le duró grandes días,
          e, segunt se dize, rigíese muy mal, ca era muy comedor e mal rigido. Y como quier que
          quedó libre <!--que fue libre (p. 176)--> de cuartana, quedó mal dispuesto de la persona,
          e continuando su mal rigimiento ovo primero algunos açidentes muy fuertes, e murió en
            <placeName>Valladolid</placeName> a <date when="1454-07-22">veynte e dos días de jullio,
            año de mill e quatroçientos e çinquenta e cuatro años</date>, e fue enterrado en el
            <placeName>monesterio de Miraflores</placeName> en que él avía puesto <roleName>frayles
            de Cartuxa</roleName>.</p>
        <p>Antes que este <persName>rey don Johan</persName> muriese, poco más de un año, contra
          opinión de todos, pungido e estimulado <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="131"/> segunt se
          cree por voluntad de Dios, o porque el su condestable lo traya más apoderado e estrechado
          que nunca lo troxo e non le dava lugar de fazer nada de lo que quería, ca sienpre estavan
          çerca dél presonas de su mano sin las cuales non podía fazer nin dizir cosa alguna, e aun
          se dize que en el serviçio e mantenimiento de su mesa era tan pobre e menguado que todos
          avían que dizir, nin le dexava estar nin usar cuando quería con la segunda reyna su muger:
          si esta fue la cabsa, o lo que más es de creer, si como dize <bibl><author>Sant
              Agostín</author></bibl>, era ya conplida la cobdiçia del <persName>Amorreo</persName>
          e non pudo nin devió la divina justiçia tolerar nin sufrir su tiranía e usurpaçión de
          señorío, que estando el rey en <placeName>Burgos</placeName> sintió el condestable que
            <persName>Alonso Pérez de Bivero</persName>, el cual él avía levantado del suelo e fecho
          muy grande onbre e dado grant lugar çerca del rey, que tratava con el rey su apartamiento
          e desfazimiento, non podiendo en ello aver paçiençia, fízolo venir a su casa el viernes de
          la Cruz, asaz inportuno día para tal abto, fízolo matar, e luego adelante, el miércoles de
          las ochavas de Pascua florida, queriendo nuestro Señor fazer obra nueva, el día que
          deviera ser Resureçión, fue pasión del dicho condestable. Con grande admiraçión e casi
          increyble a todo el reyno, el rey lo mandó prender a don <persName>Álvaro de
            Stúñiga</persName>, que fue después <roleName>conde de Plazençia</roleName>, e tomóle lo
          que allí <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="132"/>le falló, e partiendo de
            <placeName>Burgos</placeName> llevólo consigo a <placeName>Valladolid</placeName> e
          fízolo poner, en <placeName>Portillo</placeName>, en fierros, en una jaola de madera. ¡Qué
          podemos aquí dizir, sino temer e obedeçer los escuros juyzios de Dios! Que un rey que
          fasta los cuarenta e siete años fue en poder deste condestable con tan grandísima
          paçiençia e obidiençia, que solamente el senblante non movía contra él, que agora,
          súpitamente, con tan grande rigor lo fiziese prender e poner en fierros. E aun es de notar
          que aquellos prínçipes reales, el <roleName>rey de Navarra</roleName> e el
              <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique</persName>, con acuerdo e favor de
          todos los grandes del reyno, muchas vezes se trabajaron de lo apartar del rey e
          destruyrlo, e non solamente non lo acabaron, mas todos o los más dellos se perdieron en
          aquella demanda, por ventura porque se movían con interese e non con buena intençión. E si
          queremos dizir que el rey fizo esta obra, pareçe el contrario, porque muerto el
          condestable, el rey se quedó en aquella misma remisión e nigligençia que primero, nin fizo
          abto alguno de virtud nin de fortaleza en que se mostrase <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="133"/>ser más ome que primero. E así resta que devamos crer que esta fue la obra de
          sólo Dios que, segunt la <bibl><title>Escritura</title></bibl>, él sólo faze grandes
          maravillas.</p>
        <p>E tornando al propósito, quedando el condestable en <placeName>Portillo</placeName>, fue
          el rey a <placeName>Escalona</placeName>
          <choice>
            <sic>par</sic>
            <corr resp="#SAT">por</corr>
          </choice> aver la villa e el tesoro que allí estava, e estando en aquella comarca, por
          algunas informaçiones que ovo e proçediendo como en cosa notoria con conseio de los
          letrados que en su corte eran, dio sentençia que le degollasen, e fue llevado de
            <placeName>Portillo</placeName> a <placeName>Valladolid</placeName> e allí,
          públicamente, e en forma de justiçia fue degollado; a la cual muerte, segund se dize, él
          se dispuso a la sofrir más esforçada que devotamente: ca, segunt los abtos que aquel día
          fizo e las palabras que dixo más pertenesçian a fama que a devoçión.</p>
        <p>Deste <persName>señor rey don Johan</persName>, segund la opinión de algunos que lo
          conoçían, él era de su natural condiçión cobdiçioso e luxurioso e aun vindicativo, pero no
          le bastava el ánimo a la esecuçión dello. Las maneras e condiçiones tanto estrañas de este
          rey e los males que por ello vinieron a sus reynos, al juiçio de muchos, son atribuydos a
          los pecados de los naturales deste reyno, concordando con la <bibl><title>Santa
              Escritura</title></bibl> que dize que <quote>«por pecados del pueblo faze <pb
              edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="134"/>Dios reynar al ipócrita».</quote>. Verdaderamente,
          quien bien le conoçió e consideró vera que tal condiçión de rey e tantos males como della
          se siguieron, fue por grandes pecados del pueblo.</p>
        <p>Dexó este rey a su fin a su fijo el <persName><roleName>prínçipe</roleName> don
            Enrique</persName>, que oy reina, e al <persName><roleName>infante</roleName> don
            Alfonso</persName>, e a la <persName><roleName>infanta</roleName> doña
            Elisabet</persName>.</p>
      </div>

      <div type="bio" xml:id="gys_34_luna">
        <head>Don Álvaro de Luna</head>

        <p><pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="135"/>Don <persName>Álbaro de Luna, <roleName>maestre de
              Santiago</roleName> e <roleName>condestable de
              <placeName>Castilla</placeName></roleName></persName>, fue fijo bastardo de
            <roleName>Álvaro de Luna</roleName>, un cavallero noble e bueno. Esta casa de
            <name>Luna</name> es de las mayores del reyno de <placeName>Aragón</placeName>, e ovo en
          ella asaz notables personas, así cavalleros como clérigos, entre los cuales florezió aquel
          venerable e discreto padre apostólico don <persName>Pedro de Luna</persName>, llamado
            <persName>Benedito <roleName>papa trezeno</roleName></persName>; e fueron todos los
          desta casa de <name>Luna</name> muy servidores del <placeName>reyno de
            Castilla</placeName>. Cuando su padre deste condestable murió, quedó el niño pequeño en
          asaz baxo e pobre estado e criólo un tienpo su tío don <persName>Pedro de Luna</persName>,
          que fue <roleName>arçobispo de <placeName>Toledo</placeName></roleName>; muerto él, quedó
          muy moço en la casa del dicho <persName>rey don Johan</persName> el cual le ovo aquel
          exçesivo e maravilloso amor que ya es dicho.</p>

        <p>Es de saver que este condestable fue pequeño de <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="136"/>
          cuerpo e menudo de rostro, pero bien conpuesto de sus mienbros, de buena fuerça e muy buen
          cavalgador, asaz diestro en las armas e en los juegos dellas muy avisado, en el palaçio
          muy graçioso e bien razonado, como quier que algo dubdase en la palabra, muy discreto,
          grant disimulador, fingido e cabteloso e que mucho se deleytava en usar de tales artes e
          cabtelas, así que pareçe que lo avía a natura. Fue avido por esforçado aunque en las armas
          no ovo gran lugar de lo mostrar, pero en esos lugares que se acaeçió mostró buen esfuerço;
          en las porfías e debates del palaçio, que es otra segunda manera de esfuerço, mostróse muy
          onbre. Preçiávase mucho de linaje, non se acordando de la homill e baxa parte de su madre.
          Ovo asaz coraçón e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="137"/>osadía para açebtar e usar de la
          grande potençia que alcançó, ca o porque duró en ella grant tienpo e se le avía convertido
          como en natura, o porque su andança <!--audaçia (p.182)--> e presunçión fue grande, más
          usó de poderío de rey que de cavallero. Non se puede negar que en él non ovo asaz virtudes
          cuanto al mundo, ca plazíale mucho platicar sus fechos con onbres discretos e gradeçíales
          con obra los buenos consejos que le davan. Ayudó a muchos con el rey e por su mano ovieron
          merçedes del rey e grandes benefiçios, e si fizo daño a muchos, tanbién perdonó a muchos
          grandes yerros que le fizieron. Fue cobdiçioso en un grande estremo, de vasallos e de
          tesoros, tanto que así como los idropigos nunca pierden la sed, ansí él nunca perdía la
          gana de ganar e aver, nunca reçibiendo fartura su insaçiable cobdiçia, ca en el día que el
          rey le dava o, mejor diría, él le tomava una grant villa<!--villa o dignidad (p.183)-->,
          aquel mismo día tomaría una lança del rey si vacase: ansí que deseando lo mucho non <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[desdeñaba]</add> lo poco. Non se podría bien diçir nin declarar
          la grande cobdiçia suya ca quedando después de la muerte de su padre pobre e desnudo de
          toda sustançia e aviendo el día que murió más de veinte mill vasallos, sin el
            <roleName>maestrazgo de Santiago</roleName> e muchos ofiçios del rey e grandes cuantías
          de maravedís en sus libros, ansí <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="138"/>que se cree que
          subíen sus rentas çerca de çien mill doblas, sin las aventuras que le venían del rey e de
          serviçios de tesoreros e de recabdadores, los cuales eran muchos e de muchas maneras,
          tanto era el fuego de su insaçiable cobdiçia que pareçe que cada día començava a ganar,
          con lo cual llegó tanto tesoro que aunque non se pudo saber el número çierto dello por su
          prisión e su muerte ser en tal manera, pero segund su ganar e guardar, opinión fue de él
          solo tener más tesoro que todos los grandes onbres e perlados de
            <placeName>España</placeName>. Cualquier villa e posesión que çerca de lo suyo estava, o
          por canbio o por conpra lo avía de aver; así se dilatava e creçía su patrimonio como la
          pestilençia que se pega a los lugares cercanos, e por esta manera ovo logares e posesiones
          de órdenes e de iglesias por troques e ventas que ninguno le osava contradizir, e esto que
          así dava por las ventas e canbios todo lo pagava el rey. Las dignidades de la iglesia,
          muchas dellas fizo aver a sus parientes, non faziendo conçiençia de la indignidad e
          insufiçiençia dellos; e en esta manera, ovo para un su hermano la iglesia de
            <placeName>Sevilla</placeName> e después la de <placeName>Toledo</placeName>, e para un
          su sobrino moçuelo la <placeName>iglesia de Santiago</placeName>: porque el <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="139"/>papa non negava ninguna petiçión suya. ¡Quién podría
          dizir cuánto se estendió su cobdiçia e potençia! <!--d'él? (p. 184)--> Ca, de treynta e
          dos años que él governó e rigió el reyno, en los veynte dellos non se fizo provisión en lo
          tenporal nin espritual si non por su mano e por su consentimiento. Non se puede negar que
          él ayudó e fizo mucho bien a muchos, en algunos de los cuales falló poco conoçimiento,
          ansí que en esto sólo e en los fijos le fue muy contraria la fortuna, fallando en algunos
          poco agradeçimiento de grandes bienes que les fizo e un fijo que ovo asaz indiscreto. Pues
          si tanto fue cobdiçioso de villas e vasallos e riquezas, non fue menor su anbiçión de
          onores e preminençias; ca un punto non dexó de cuanto aver pudo, como él escrivió una vez
          a un su amigo, que en una letra le escrivió que se devía de tenplar en el ganar, e
          respondióle con aquella abtoridad evangelical: <quote xml:lang="lat">Qui venerit ad me non
            ejicíam foras</quote>, que dize: <quote xml:lang="es">«Lo que viniere a mi non lo
            lançaré fuera»</quote>. Aunque cuando nuestro Señor esto dixo non lo dixo a tal fin. La
          diligençia e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="140"/>cura de conservar e guardar su potençia
          e privança acerca del rey fue tanta, que pareçía que non dexava a Dios que fiziese, ca
          ansí como el rey mostrava a alguno buena voluntad, luego era lançado de allí e non dexava
          ninguno estar çerca del rey si non aquellos de quien mucho se fiava.</p>
        <p>Era este condestable mucho sospechoso naturalmente e creçía en él la sospecha por
          açidente, porque muchos le avían enbidia e deseavan tener su lugar, e ansí, con estas
          sospechas e temores, ligeramente creya cualquier cosa que le fuese dicha e non le
          falleçían dizidores, como es propio a los grandes los lisonjeros e los dezidores. E con
          esto hizo al rey fazer muchas e grandes esecuçiones de prisiones e destierros e
          confiscaçiones de bienes e de muertes, para lo cual fallava asaz favores, porque
          repartiendo entre los unos lo que tomava a los otros, avía asaz ayudadores: ca la loable
          <!--antigua e loable (p.186)--> costunbre de los castellanos a tal punto es venida, que
          por aver el despojo de su pariente e amigo le consintirán prender o matar. Pero porque en
          estas esecuçiones que el rey fizo por su consejo ovo algunas muertes, yo non quiero mentir
          nin darle a él el cargo o culpa que non tuvo, ca yo oy dizir a algunos que lo podían bien
          saber, si verdat quisieron dizir, que él estorvó algunas muertes segund el rey lo quisiera
          fazer, que naturalmente era cruel e vindicativo, e yo bien me allegaría a crer esta
          opinion.</p>
        <p>Ovo en su tienpo grandes e terribles daños e <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="141"/>non
          solo en las faziendas nin solo en las presonas, mas lo que más es de doler e de plañir, en
          el exerçiçio e uso de las virtudes e en la onestidad de las presonas; con cobdiçia de
          alcançar e ganar, e de otra parte, con rencor e vengança unos de otros, prospuesta toda
          vergueña e onestidad, se dexaron correr a grandes viçios, ca de aquí naçieron engaños,
          maliçias, poca verdad, cabtelas, falsos sacramentos e contratos e otras muchas e diversas
          astuçias e malas artes, ansí que los mayores engaños e daños que se fazían eran por
          sacramento o por matrimonio, ca non fallavan otra más cierta vía para engañar.</p>
        <p>No callaré aquí nin pasaré so silençio esta razón, que cuanto quier que la prinçipal e la
          original cabsa de los daños de <placeName>España</placeName> fuese la remisa e nigligente
          condiçión del rey e la cobdiçia e ambiçión exçesiva del condestable, pero en este caso non
          es de perdonar la cobdiçia de los grandes cavalleros que por creçer e avançar sus estados
          e rentas, prosponiendo la conçiençia e el amor de la patria por ganar ellos, dieron lugar
          a ello; e non dubdo que les plazía tener tal rey por que en el tienpo turbado e
          desordenado, en el río buelto fuesen ellos ricos pescadores; e ansí algunos se movieron
          contra el condestable, diziendo que él tenía al rey engañado e aun malifiçiado como
          algunos quisieron dizir, pero la final entençión suya era aver e poser su lugar, non con
          zelo nin amor de la república. E de aquí cuantos <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="142"/>
          daños, insultos, movimientos, prisiones, destierros, confiscaçiones de bienes, muertes e
          general destruyçión de la tierra, usurpaçiones de dignidades, turbaçión de paz,
          injustiçias, robos, guerras de moros, se siguieron e vinieron, ¿quien bastara a lo relatar
          nin escrivir, como sea notorio que en treynta años, non digo por intervalo o interposiçión
          de tienpo más continuamente, nunca çesaron males e daños? E de la muchedunbre de los
          cuales contaré algunos pocos: ca en esta confusión e turbaçión de tienpo fue preso el
          noble <persName><roleName>prínçipe</roleName> don Enrique, <roleName>maestre de
              Santiago</roleName></persName>, fijo del ilustrísimo don <persName>Ferrando
              <roleName>rey de <placeName>Aragón</placeName></roleName></persName>, e desterrados el
              <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero Manrique</persName> e con él dos buenos
          cavalleros sus parientes, <persName>Gómez de Benavides</persName> e <persName>Lope de
            Rojas</persName>, e fue desterrado don <persName>Rui López Dávalos,
              <roleName>condestable de Castilla</roleName></persName>, e murió en el destierro
          perdiendo todo su patrimonio, e fue preso don <persName>Garçi Ferrández Manrique,
              <roleName>conde de Castañeda</roleName></persName>, e <persName>Fernant Alfonso de
            Robles</persName>, e el <persName><roleName>duque</roleName> don Fadrique</persName>, e
          don <persName>Fadrique de Luna, <roleName>conde</roleName></persName>; estos dos murieron
          en las prisiones, non de muerte natural, segunt algunos dizen; e después fueron presos don
            <persName>Gutierre, <roleName>arçobispo de
            <placeName>Toledo</placeName></roleName></persName>, e su sobrino <persName>Ferrand
            Pérez de Guzmán</persName>, e <persName>Garçi Sánchez Alvarado</persName>; e perdió el
            <roleName>maestrazgo de Alcántara</roleName> don <persName>Johan de Sotomayor</persName>
          e fue desterrado; e preso <persName><roleName>mosén</roleName> Diego de Vadillo,
              <roleName>alcayde de las Taraçanas</roleName></persName>; <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="143"/> e desterrado el <roleName>obispo de <placeName>Segovia</placeName></roleName>
          e <persName>Pero Niño</persName>, que después fue conde; e fue preso el <roleName>conde de
            Castro</roleName> e <persName>Ferrand López de Saldaña</persName>, e después libre de la
          prisión e desterrado, murió en el destierro; e preso el <roleName>adelantado de
              <placeName>Gallízia</placeName></roleName>; e segunda vez preso el <roleName>conde
            Delva</roleName> e el <roleName>conde de Benavente</roleName> e <persName>Pedro de
            Quiñones</persName> e su hermano <persName>Suero de Quiñones</persName>; e dos vezes
          preso don <persName>Manrique</persName><!--Enrrique (p.190)-->, hermano del
              <persName><roleName>almirante</roleName> don Fadrique</persName>; e desterrados el
          dicho <persName><roleName>almirante</roleName> don Fadrique</persName> e el
            <roleName>conde de Castro</roleName>; e muerto por justiçia <persName>Garçi Sánchez
            Dalvarado</persName>; e desterrados segunda vez los nobles prínçipes <roleName>rey de
            Navarra</roleName> e <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique</persName> e
          otra vez repartido su patrimonio. ¡Quien bastará a relatar e contar el triste e doloroso
          proçeso de la infortunada <placeName>España</placeName> e de los males en ella acaesçidos!
          Lo cual, a juyzio de muchos, es venido por los pecados de los naturales della e,
          açidentalmente o açesoria, por la remisa e nigligente condiçión del rey e por la cobdiçia
          e ambiçión desordenada del condestable, dando en alguna parte cargo a los grandes señores
          e cavalleros, non negando que, segunt por las estorias se falla, sienpre
            <placeName>España</placeName> fue movible e poco estable en sus fechos e muy poco tienpo
          caresçió de insultos e escándalos, pero non ovo alguno que tanto tienpo durase como este
          que dura por espaçio de cuarenta años, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="144"/>nin fue en
          ella rey que todo el tienpo de su vida así se dexase rigir nin governar nin privado que
          tanto exçesivo poder oviese e tanto durase. Algunos ovieron que o con mala voluntad o non
          sintiendo discretamente quisieron disfamar al <roleName>rey de Navarra</roleName> e al
              <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique</persName> e, con ellos, al
            <roleName>almirante e conde de Castro</roleName> e <roleName>conde de
            Benavente</roleName> e <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero
            Manrique</persName>, e muchos otros que siguieron su opinión dixieron que tratavan
          muerte al rey e usurpación del reyno, lo cual, sin dubda, fue malicia e falsedad. E
          dexando las palabras, viniendo a la ispirençia, que en muchos lugares mostró la verdad del
          fecho, a todos es notorio que cuando en <placeName>Tordesillas</placeName> el
              <persName><roleName>infante</roleName> don Enrique</persName> e el
              <persName><roleName>condestable</roleName> don Rui López</persName> e don
            <persName>Garçía Ferrández Manrique, <roleName>conde de Castañeda</roleName></persName>,
          e el <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero Manrique</persName> entraron en el
          palaçio del rey, que fue el primero insulto de aquel tiempo, e se apoderaron del palaçio,
          sacando fuera dél a <persName>Johan Furtado de Mendoça, <roleName>mayordomo mayor del
              rey</roleName></persName>, que entonçes era muy çerca del rey, e dexaron ay a
            <persName>Álvaro de Luna</persName>, que después fue condestable, e estovieron con el
          rey más de siete meses, si alguna maliçia quisieran fazer asaz ovieron lugar para ello,
          pero todo el contrario pareció, ca dexaron allí al dicho <persName>Álvaro de
            Luna</persName> por complazer al rey, e casó el rey en <placeName>Ávila</placeName> e
          syempre fue acatado como rey e señor natural. E después, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="145"/>cuando el <roleName>rey de Navarra</roleName> e el infante e todos los grandes
          del reyno se juntaron en <placeName>Valladolid</placeName> e se dio sentençia que el
          condestable sallíese de la corte, quedó el rey en poder dellos çerca de un año, si alguna
          deslealtad contra el rey quisieran fazer, asaz facultad e libertad avían para lo fazer,
          pero el contrario pareció por la obra, que todavía le acatavan aquel señorío e reverençia
          que devían e le fazían cuanto serviçio e plazer podían. Es la verdad que a él non le
          agradavan nin satisfazían, por estar apartado del condestable. E después, por algunt
          discurso de tiempo, cuando en <placeName>Castronuño</placeName> los dichos señores, rey e
          infante e el <persName><roleName>adelantado</roleName> Pero Manrique</persName> e el
            <roleName>marqués de Santillana</roleName> e el <roleName>almirante</roleName> e don
            <persName>Gutierre de Toledo, <roleName>arçobispo de
              <placeName>Sevilla</placeName></roleName></persName>, e el <roleName>conde de
            Benavente</roleName> e el <roleName>conde de Plazençia</roleName> e otros grandes
          señores e el <roleName>conde de Haro</roleName> costrinieron al condestable sallír de la
          corte, quedó el rey en poder dellos más de un año serviendo e tratándole como a rey.
          Ansimesmo en <placeName>Medina del Campo</placeName>, que fue el mayor e más grande de los
          insultos fasta allí fechos, seyendo la villa entrada por fuerça en el mayor rigor e
          escándalo de las armas siempre el rey fue guardado e acatado con toda homill reverençia; e
          en tal tienpo, cuando la gente <choice>
            <orig>darmas</orig>
            <corr resp="#SAT">de armas</corr>
          </choice> suele ser más orgullosa e destenplada, le besaron la mano e le onraron en la
          reverençia que devían, e nunca de aquel abto tan reguroso se le siguió ningunt peligro.
          Después, quando en <placeName>Ramaga</placeName>, çerca de
          <placeName>Madrigal</placeName>, el <roleName>rey de Navarra</roleName>
          <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="146"/> e el <roleName>almirante</roleName> e el
            <roleName>conde de Benavente</roleName>, con abtoridad del
              <persName><roleName>prínçipe</roleName> don Enrique</persName> que después reynó,
          prendieron a <persName>Alfonso Pérez de Bivero, <roleName>contador mayor del
              rey</roleName></persName>, e otra vez se apoderaron del palaçio e estovieron çerca del
          rey un año en <placeName>Tordesillas</placeName>, todavía la onra e presona del rey fue
          guardada. Es verdad que todo aquello reputava a injuria e peligro de su persona e estado
          por non se ver con el condestable, ansí toda la diferençia de las opiniones era esta: que
          el rey dizía que quería que su presona fuese libre, e el <persName>rey de
            Navarra</persName> e el infante e aquellos grandes onbres que siguían su opinión dizían
          que les plazía la libertad de su persona junta con la libertad de su coraçón que estava
          opreso o sujebto al condestable, e que mostrándose el libre de la opresión de su voluntad
          e que como rey e señor fuese común a todos, ellos eran contentos de se apartar dél; pero
          el rey dizía <choice>
            <orig>quél</orig>
            <corr resp="#SAT">que él</corr>
          </choice> era libre de la voluntad si ellos le dexavan. E ansí, en esta diversidad de
          opiniones, trabajava el reyno e se gastava. Pero en todos estos tiempos non se podía dizir
          con verdad que açerca de la persona del rey oviese de fecho, ni aun de dicho, peligro
          alguno; pero la verdad es esta, esclusas e eçebtas todas otras opiniones: que quanto quier
          que los señores prínçipes e los grandes onbres que los siguían dixiesen que lo fazían por
          fazer libre la voluntad del rey del poder del condestable por que él, por buen consejo e
          por sí mesmo, rigiese e governase el reyno, e por amor <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="147"/>de la república e por amor e utilidad e provecho comunal, pero salva su merçed
          que la su intençión final era poser e aver aquel lugar del condestable, e veyendo que el
          rey era más para seer rigido que rigidor, creyan que cualquier que dél se apoderase le
          governaría a él e, por consiguiente, al reyno, e podrían acresçentar sus estados e casas.
          Ca sabían que estando el condestable allí non lo podían ansí fazer, e trabajavan de le
          sacar de allí. E juntóse con esto el rencor y enimistades que algunos grandes avían con
          los otros e por valer más que ellos e aun dañarlos fazían estos insultos, e porque non
          avían buena entençión nin tendían a fin de serviçio de Dios nin del rey nin amor de la
          república, non avían efeto de sus enpresas, antes con los tales insultos e movimientos se
          gastava e destruya el reyno e muchos dellos se perdieron, como suso es dicho. Ca como
          quier que los juyzios de nuestro Señor sean a nos secretos y escuros e nos paresca muchas
          vezes van contra razón, porque los non entendemos, pero quien diligentemente los querrá
          entender e especular e considerar bien verá qué grandes enpresas e fechos nunca han buen
          fin sin buena e reta intençión. E ansí a estos señores prínçipes e a los grandes
          cavalleros que los siguían o consejavan, yo bien los escusaría de deslealtad o tiranía
          çerca de la persona del rey e de su corona, creyendo que nunca a ello mal respeto ovieron,
          pero non los osaría salvar de la errada forma e non recta intençión, por la cual <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="148"/>creo que cayeron en todas sus vías, non solo non
          acabando sus enpresas, mas aun perdiéndose en ellas e padeçiendo con ellos e por su cabsa
          los pueblos inoçentes e sin culpa. Nin callaré nin consintiré la opinión que algunos con
          inorançia e sinplemente tienen, e algunos en su favor propio predican e publican, diziendo
          que siguían la opinión del condestable e la voluntad del rey por solo zelo de lealtad e
          amor. Non digo nin plega a Dios que yo lo diga en injuria de tantos nobles e grandes
          onbres que ellos non oviesen leal e buen respeto al rey, pero digo que esta lealtad yva
          buelta e mezclada con grandes intereses, tanto, que creo que quien los intereses sacara de
          en medio e si a los que al rey siguían non les lançaran delante los despojos de los otros,
          ellos fueran ante avenidores e despartidores graçiosos que rigorosos executores como lo
          fueron. E ansí concluyo, que cuanto a la verdad, aunque los unos toviesen más colorada e
          fermosa razón que los otros, pero la prinçipal entençión toda era ganar, en manera que se
          podría dizir que, cuanto a la pura verdad, en este pleito ninguna de las partes tenía
          derecho, nin actores nin reos, salvo que los unos tenían más <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924"
            n="149"/>claro nombre e más colorada e ligítima o ligitimada razón, e los otros, por el
          contrario; pero cuanto a la guarda de la persona del rey e a la conservaçión de su persona
          e corona, yo do testimonio a Dios que yo nunca sentí nin conoçí aver mal respeto.</p>
        <p>E por que llana e berdaderamente fable de la batalla de <placeName>Olmedo</placeName>,
          que fue el último e más criminoso abto, yo non puedo juzgar porque non fuy allí, nin por
          opinión los puedo bien salvar porque eran venidos los fechos a tan grande estrecho e
          punto, que estavan las personas en perder sus estados, que es un caso en que la justiçia e
          lealtad muchas vezes claudican e falleçen, e fállanse pocos en que la verdad y lealtad
          enteramente permanescan; tanto que desto solo el <persName>rey David</persName> ovo el más
          singular loor e gloria, porque seyendo <!--perseguido (p.198)--> cruelmente del
            <persName>rey Saul</persName> perseguido, non quiso tocar en él dos vezes que le pudiera
          matar; non me pareçe de otro aver leydo tan perfectamente usar desta virtud. E como en el
              <bibl><title>Decreto</title></bibl> dize: <quote>«El privillejo de pocos non faze ley
            común»</quote>, ansí non es regla general un solo acto: lo uno por el estremo peligro de
          las personas e estados en que estavan e porque, de fecho, se movieron en batalla ordenada
          a ir contra el rey, e non puedo juzgar sus entençiones, pero la muestra nin
          apareçençia<!-- apariençia (p.198) --> no era buena; aunque pudiera ser que si <pb
            edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="150"/>ovieran la vitoria, vengándose de los otros, guardaran
          al rey como otras vezes fizieron. Pero esta determinaçión non es mía ca, como he dicho, en
          tan estremo peligro usar de pura lealtad fuera grant perfeçtión. Ca léese en el
              <bibl><title>Libro de los Reyes</title></bibl> que cuando aquellos dos condestables de
            <persName>David</persName> e de la <name>casa de Saul</name>, <persName>Joab</persName>
          e <persName>Abner</persName>, ovieron su encuentro çerca de la <placeName>laguna de
            Gabaón</placeName> e fue vençido <persName>Abner</persName>, el cual como vio que
            <persName>Joab</persName> lo siguía, bolviéndose a él díxole: <quote>«¿Por qué non
            mandas al pueblo que cesen de seguir a sus hermanos? ¿Non sabes cuánto es peligrosa la
            desperación?»</quote>. E luego <persName>Joab</persName> çesó de los más persiguir, como
          quier que <persName>Abner</persName> en aquel conflito o pelea le avía muerto un su
          hermano buen cavallero. Puédese enpero pensar (si, escogiendo la más sana parte e aun los
          actos pasados, queremos congeturar) que si estos señores ovieran la vitoria, guardaran la
          presona del rey como otras vezes fizieron; pero esto digo por opinión, non determinando. E
          todavía yo non los quiero así escusar que de dos cosas non les dé cargo: una, que el
          propio e primero movimiento fue por interese e anbiçiones e cobdiçias, non por dar buena
          orden nin rigimiento en el reyno; otra, que en sus fechos la forma yva torçida e <add
            resp="#FPG_GYS_JDB1924">[errada con]</add> escándalos e rigores, la cual muchas vezes
          suele dañar la materia. E ansí, concluyendo, <pb edRef="#FPG_GYS_JDB1924" n="151"/> digo
          mi parecer: que de todos estos males fueron cabsa los pecados de los españoles, <choice>
            <orig>ansil</orig>
            <corr resp="#SAT">ansí</corr>
          </choice> de aver un rey remiso e negligente, como de un cavallero aver tanta presunçión e
          osadía de mandar e governar tan grandes reynos e señoríos, non escusando la cobdiçia de
          los grandes cavalleros.</p>
        <p>Plege a nuestro Señor, que pues nuestros pecados que desto son la causa no çesan nin se
          corrigen, antes se dize e aun se cree que se multiplican e agravían, ansí en calidad como
          en cantidad, que las penas non crescan con los pecados, mas por su infinita piedad e
          misericordia, interçediendo su <persName>santísima Madre</persName>, se mitigue e amanse
          su sentençia, dando tan devotos pueblos, que merezcan aver buenos reyes. Ca mi gruesa e
          material opinión es esta: que nin buenos tenporales nin salud non son tanto provechosos e
          nesçesarios al reyno, como justo e discreto rey, porque es prínçipe de paz, e nuestro
          Señor, cuando se partió de este mundo, en su testamento e postrimera voluntad non nos dexó
          sinon la paz. E esta el buen rey la puede dar que tiene lugar de Dios, la cual non puede
          dar el mundo, segunt la Iglesia canta: <quote>«Quam mundus dare non potest»</quote>. </p>
      </div>

    </body>
  </text>
</TEI>
