<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-model href="../archbio.rng" type="application/xml" schematypens="http://relaxng.org/ns/structure/1.0"?>

<TEI xmlns="http://www.tei-c.org/ns/1.0">
   <teiHeader>
      <fileDesc>
         <titleStmt>
            <title>Memorias</title>
            <author ref="#LLC" ana="https://archbio.miami.edu/authors/leonor-lopez-de-cordoba"
               >Leonor López de Córdoba</author>
            <respStmt>
               <resp>Encoded by: </resp>
               <persName ref="#SAT">Susanna Allés Torrent</persName>
               <persName ref="#XAS">Xènia Adam Solà</persName>
            </respStmt>
         </titleStmt>

         <publicationStmt>
            <authority>Archive of Biographical Writings in Medieval and Early Modern Iberia
               (ArchBio)</authority>
            <ref>https://archbio.miami.edu/</ref>
            <publisher>University of Miami</publisher>
            <pubPlace>Coral Gables, FL</pubPlace>
            <availability status="free">
               <p>This electronic text is distributed by ArchBio under a <ref
                     target="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/">Creative Commons
                     Attribution NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License</ref>.</p>
            </availability>
            <date>2025</date>
         </publicationStmt>

         <sourceDesc>
            <bibl type="print">
               <author>Leonor López de Córdoba</author>
               <title>Memorias de Leonor</title>
               <editor>Sandra Álvarez Ledo</editor>
               <publisher>More Than Books / Clásicos Hispánicos</publisher>
               <series>Clásicos Hispánicos; 28</series>
               <pubPlace>Würzburg / Madrid</pubPlace>
               <date>2013</date>
            </bibl>
            <bibl type="digital">
               <publisher>Clásicos Hispánicos</publisher>
               <date>2013</date>
               <ref>https://clasicoshispanicos.com/ebook/memorias-de-leonor-lopez-de-cordoba/</ref>
            </bibl>
         </sourceDesc>
      </fileDesc>

      <encodingDesc>
         <p>The transcription of this text follows the guidelines outlined in ArchBio's
            transcription criteria. For detailed information on the transcription process,
            conventions used, and editorial decisions, please refer to the transcription guidelines
            available at: <ref target="https://archbio.miami.edu/transcripcion"
               >https://archbio.miami.edu/transcripcion</ref>. </p>
         <p>The encoding of this text adheres to ArchBio's encoding standards, which are detailed in
            the following document. This includes information on tag usage, attribute definitions,
            and encoding methodologies: <ref target="https://archbio.miami.edu/codificacion"
               >https://archbio.miami.edu/codificacion</ref>. </p>
      </encodingDesc>

      <revisionDesc>
         <change when="2025-03-25" who="#XAS">Revision and encoding.</change>
         <change when="2025-03-06" who="#XAS">Text revision according to Domínguez Bordona 1923 by
            Xènia Adam Solà</change>
      </revisionDesc>
   </teiHeader>

   <text xml:lang="es">
      <body>

         <head>Memorias</head>

         <ab xml:id="llc_1" n="1">Copia de un instrumento antiguo que se halla en el
               <placeName>Archivo de San Pablo de Córdoba</placeName> del orden de predicadores,
            escrito por doña <persName>Leonor López de Córdoba</persName>, hija del maestre
               <persName>Martín López de Córdoba</persName>, donde refiere la muerte desgraciada de
            su padre y hermanos todos.</ab>
         <ab>Nació <placeName>San Álvaro en Córdoba</placeName>
            <lb/> Escriptura <lb/> Murió el <persName>rey don Enrique II</persName></ab>
         <ab>año 1360. <lb/> año de 1379.</ab>
         <ab>Murió el <persName>rey don Pedro</persName></ab>
         <ab>año de 1369.</ab>

         <p xml:id="llc_2" n="2">En el nombre de Dios Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, tres
            personas y un solo Dios verdadero en trinidad, al qual sea dada gloria, a el Padre y al
            Hijo y al Espíritu Santo, así como era en el comienzo, así es agora y por el siglo de
            los siglos, amén; en el nombre del qual sobredicho Señor y de la Virgen Santa María, su
            madre y señora y abogada de los pecadores, y a honra y ensalsamiento de todos los
            ángeles e santos y santas de la corte del cielo, amén. </p>

         <p xml:id="llc_3" n="3">Por ende, sepan quantos esta escriptura vieren como yo, doña
               <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Leonor_López_de_Córdoba">Leonor López de
               Córdoba</persName>, fija de mi señor el <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Martín_López_de_Córdoba">maestre don Martín López
               de Córdoba</persName> e doña <persName>Sancha Carrillo</persName>, a quien dé Dios
            gloria y paraíso, juro por esta significanza de <unclear>†</unclear> en que yo adoro,
            como todo esto que aquí es escrito es verdad que lo vi y pasó por mí y escríbolo a honra
            y alabanza de mi <persName>Señor Jesu Christo</persName> e de la <persName>Virgen Santa
               María</persName>, su madre que lo parió, porque todas las criaturas que estubieren en
            tribulación sean ciertos que yo espero en su misericordia que si se encomiendan de
            corazón a la <persName>Virgen Santa María</persName> que ella las consolará y acorrerá,
            como consoló a mí; y por que quien lo oyere sepan la relación de todos mis echos e
            milagros que la <persName>Virgen Santa María</persName> me mostró; y es mi intención que
            quede por memoria, mandelo escribir así como vedes. </p>

         <p xml:id="llc_4" n="4">Y así que yo soy fija del dicho maestre, que fue de
               <placeName>Calatrava</placeName> en el tiempo del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName>, y
            el dicho señor rey le hizo merced de darle la encomienda de
               <placeName>Alcántara</placeName>, que es en la ciudad de
               <placeName>Sevilla</placeName>; y luego le hizo <roleName>maestre de
               Alcántara</roleName> y a la postre de <roleName>Calatrava</roleName>; y el dicho
            maestre, mi padre, era deszendiente de la <name>casa de Aguilar</name> y sobrino de
               <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Don_Juan_Manuel">don Juan
               Manuel</persName>, fijo de una sobrina suya, fija de dos
            hermanos<!-- un hermano? -->; y subió a tan grande estado como se hallará en las
               <title>coróninas de España</title>. E como dicho tengo, soy fija de doña
               <persName>Sancha Carrillo</persName>, sobrina e criada del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_XI_de_Castilla">rey don
            Alfonso</persName>, de muy esclarecida memoria (que Dios dé santo paraíso), padre del
            dicho señor <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don
               Pedro</persName>; y mi madre falleció muy temprano y, así, me casó mi padre de siete
            años con <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Ruy_Gutiérrez_de_Hinestrosa">Ruy
               Gutiérrez de Henestrosa</persName>, hijo de <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Fernández_de_Hinestrosa">Juan Fernández de
               Henestrosa</persName>, <roleName>camarero mayor</roleName> del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName> y su
               <roleName>chanziller mayor del sello de la puridad</roleName> y <roleName>mayordomo
               mayor</roleName> de la <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Blanca_de_Borbón"
               >reina doña Blanca</persName>, su muger, el qual casó con doña <persName
               key="https://en.wikipedia.org/wiki/María_Díaz_I_de_Haro">María de Haro</persName>,
               <roleName>señora de Haro y los Cameros</roleName>; y a mi marido quedáronle muchos
            vienes de su padre y muchos lugares, y alcanzaba treszientos de a cavallo suyos e
            quarenta madejas de aljófar, tan grueso como garvanzos, e quinientos moros e moras y dos
            mill marcos de plata en bajilla; y las joyas y preseas de su casa no las pudieran
            escrevir en dos pliegos de papel; y esto le cupo del dicho su padre y madre porque otro
            fijo y heredero non tenían. A mí me dio mi padre veinte mill doblas en casamiento.</p>

         <p xml:id="llc_5" n="5">Y residíamos en <placeName>Carmona</placeName> con las fijas del
            señor <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don
               Pedro</persName>, mi marido y yo e mis cuñados, maridos de mis hermanas, y un hermano
            mío que se llamaba don <persName>Lope López de Córdoba Carrillo</persName>; llamábanse
            mis cuñados <persName>Fernán Rodriguez de Aza</persName>, <roleName>señor de Aza e
               Villalobos</roleName>, e el otro <persName>Ruy García de Aza</persName>, el otro
               <persName>Lope Rodríguez de Aza</persName>, que eran fijos de <persName>Álvaro
               Rodríguez de Aza</persName> e de doña <persName>Constanza de
            Villalobos</persName>.</p>

         <p xml:id="llc_6" n="6">Y fue ansí que quando el señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName>
            quedó cercado en el <placeName>castillo de Montiel</placeName> de su hermano el señor
               <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don
               Enrique</persName>, mi padre bajó al <placeName>Andaluzía</placeName> a llevar gente
            para socorrerlo y, llevándola, halló que era muerto a manos de su hermano y, vista esta
            desgracia, tomó el camino para <placeName>Carmona</placeName>, donde estaban las señoras
               <name>infantas</name>, fijas del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName> y
            parientas tan cercanas de mi marido y mías por mi madre; y el señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don
            Enrique</persName>, viéndose <roleName>rey de Castilla</roleName>, se vino a
               <placeName>Sevilla</placeName> y puso cerco a <placeName>Carmona</placeName> y, como
            es villa tan fuerte, estubo muchos meses cercada; y acaso haviendo salido mi padre fuera
            de ella y sabiéndolo los del real del rey, como era salido de la dicha villa y que no
            quedaría tan buen cobro en ella, ofreciéronse doze cavalleros a escalar la villa; y
            subidos a ella, a la muralla, fueron presos y luego fue avisado mi padre del tal echo y
            vino luego y, por el atrevimiento, les mandó cortar las cavezas. Y el señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don
            Enrique</persName>, visto este fecho y que no podía por fuerzas de armas entrarle a
            satisfazerse de esto echo, mandó al <roleName>condestable de Castilla</roleName> tratase
            de medios con mi padre, y los medios que mi padre trató fueron dos: el uno, que las
            señoras <name>infantas</name> las havían de poner libres a ellas y a sus thesoros en
               <placeName>Inglaterra</placeName> antes que él entregase la villa dicha al rey; y así
            fue echo, porque mandó a unos escuderos, deudos suyos, naturales de
               <placeName>Córdoba</placeName> y de su apellido, que fuesen con ellas y la demás
            gente que le pareció; el otro capítulo fue que él y sus hijos y valedores y los que
            havían asistido por su orden en aquella villa fuesen perdonados del rey y dados por
            leales a ellos y a sus haziendas; y así se le dio firmado del dicho
               <roleName>condestable</roleName> en nombre del rey. </p>

         <p xml:id="llc_7" n="7">Y echo este partido, entregó la villa al dicho
               <roleName>condestable</roleName> en nombre del rey y, de allí, fueron él y sus hijos
            y la demás gente a besar la mano del rey, y el señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don Enrique</persName>
            mandolos prender y poner en las <placeName>Atarazanas de Sevilla</placeName>; y el dicho
               <roleName>condestable</roleName>, visto que el señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don Enrique</persName>
            no le havía cumplido la palabra que él havía dado en su nombre al dicho maestre, se
            salió de su corte y nunca más volvió á ella.</p>

         <p xml:id="llc_8" n="8">Y el señor rey mandó que le cortasen la cabeza a mi padre en la
               <placeName>plaza de San Francisco de Sevilla</placeName> y que le fuesen confiscados
            sus vienes y los de su yerno, valedores y criados; y yéndole a cortar la cabeza encontró
            con <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Bertrand_du_Guesclin">mosén Beltrán de
               Clequín</persName>, cavallero franzés que fue el cavallero que el <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName> se
            havía fiado dél que lo ponía en salvo estando cercado en el <placeName>castillo de
               Montiel</placeName>, y no cumpliendo lo que le prometió antes le entregó al <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don Enrique</persName>
            para que lo matase; y como encontró a el maestre díjole: <q who="#Bertrand_du_Guesclin"
               >Señor maestre, ¿no os decía yo que vuestras andanzas havían de parar en esto?</q> Y
            él le respondió: <q who="#Martin_Lopez_de_Cordoba">Más vale morir como leal, como yo lo
               he echo, que no vivir como vos vivís, haviendo sido traidor</q>.</p>

         <p xml:id="llc_9" n="9">Y estubimos los demás que quedamos presos nueve años hasta que el
            señor <persName key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don
               Enrique</persName> falleció. Y nuestros maridos tenían setenta libras da hierro cada
            uno en los pies, y mi hermano don <persName>Lope López</persName> tenía una cadena
            encima de los hierros en que havía setenta eslabones; él era niño de treze años, la más
            hermosa criatura que havía en el mundo; e a mi marido en especial poníanlo en el algive
            de la hambre e teníanlo seis o siete días que nunca comía ni vebía, porque era primo de
            las señoras <name>infantas</name>, hijas del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName>.</p>

         <p xml:id="llc_10" n="10">En esto, vino una pestilencia e murieron todos, mis dos hermanos
            e mis cuñados e treze criados de la casa de mi padre; e <persName>Sancho Míñez de
               Villendra</persName>, su <roleName>camarero mayor</roleName>, decía a mí y a mis
            hermanos: <q who="#Sancho">Hijos de mi señor, rogad a Dios que os viba yo, que si yo os
               vibo nunca moriréis pobres</q>; e plugo a Dios que murió el terzero día sin hablar. E
            a todos los sacaban a desherrar al desherradero, como moros, después de muertos; y el
            triste de mi hermano, don <persName>Lope López</persName>, pidió al
               <roleName>alcaide</roleName> que nos tenía, que le decían <persName>Gonzalo Ruiz
               Bolante</persName>, que nos hacía mucha charidad e mucha honra por amor de Dios: <q
               who="#Lope_Lopez">Señor alcaide, sea agora vuestra merced que me tirase estos hierros
               en antes que salga mi ánima e que no me sacasen al desherradero como a moro</q>; y él
            (díjole): <q who="#alcaide">Si en mí fuese, yo lo faría</q>; y en esto salió su ánima en
            mis manos, que havía él un año más que yo, e sacáronlo en una tabla al desherradero,
            como a moro, e enterráronlo con mis hermanos e con mis hermanas e con mis cuñados en
               <placeName>San Francisco de Sevilla</placeName>; e mis cuñados traían sendos collares
            de oro a la garganta, que eran cinco hermanos, e se pusieron aquellos collares en
               <placeName>Santa María de Guadalupe</placeName> e prometieron no quitárselos hasta
            que todos cinco se los tirasen a <persName>Santa María</persName>, que por sus pecados
            el uno murió en <placeName>Sevilla</placeName> y el otro en
               <placeName>Lisbona</placeName> y el otro en <placeName>Inglaterra</placeName>, e así
            murieron derramados e se mandaron enterrar con sus collares de oro; e los frailes con la
            codicia, después de enterrado, le quitaron el collar. Y no quedaron en la
               <placeName>Atarazana</placeName> de la casa de mi señor el <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Martín_López_de_Córdoba">maestre</persName> sino
            mi marido y yo.</p>

         <p xml:id="llc_11" n="11">Y en esto murió el muy alto y muy esclarecido señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don
               Henrique</persName> de muy santa y esclarecida memoria y mandó en su testamento que
            nos sacasen de la prisión e nos tornasen todo lo nuestro; e yo quedé en casa de mi
            señora tía doña <persName xml:id="Maria_Garcia_Carrillo">María García
               Carrillo</persName> e mi marido fue a demandar sus vienes, y los que los tenían
            preciáronlo poco porque no tenía estado ni manera para les poder demandar, e los
            derechos ya sabéis como dependen a los lugares que han con que se demandar; e así
            perdióse mi marido e andubo siete años por el mundo como desbenturado, y nunca halló
            pariente ni amigo que bien le hiziese ni huviese piedad de él. E a cabo de siete años,
            estando yo en casa de mi señora mi tía doña <persName>María García Carrillo</persName>,
            dijeron a mi marido, que estaba en <placeName>Badajoz</placeName> con su tío
               <persName>Lope Fernández de Padilla</persName> en la guerra de
               <placeName>Portugal</placeName>, que yo estaba muy bien andante, que me havían echo
            mucho bien mis parientes; cavalgó encima de su mula, que valía muy pocos dineros, e lo
            que traía vestido no valía treinta maravedís, y entrose por la puerta de mi señora mi
            tía.</p>

         <p xml:id="llc_12" n="12">Yo, como havía savido que mi marido andava perdido por el mundo,
            traté con mi señora mi tía, hermana de mi señora mi madre que le decían doña
               <persName>Theresa Fernández Carrillo</persName> (estaba en la <roleName>Orden de
               Guadalaxara</roleName>, que la hicieron mis bisabuelos e dotaron precio para quarenta
            ricas hembras de su linaje que viniesen en aquella orden); embiele a demandar le
            plugiese que yo fuese acogida en aquella orden, pues por mis pecados mi marido e yo
            éramos perdidos, y ella y toda la orden alcanzáronlo en dicha, porque mi señora madre se
            havía criado en aquellos monasterios y de allí la sacó el <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">rey don Pedro</persName> e la
            dio a mi padre que casase con ella, porque ella era hermana de <persName>Gonzalo Díaz
               Carrillo</persName> e de <persName>Diego Carrillo</persName>, fijos de don <persName>
               Juan Fernández Carrillo</persName> e de doña <persName>Sancha de Roxas</persName>; e
            porque estos mis tíos havían temor del dicho señor don <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla">Pedro</persName>, que havía
            muerto y desterrado muchos de este linaje y a mi agüelo le havía derrivado las casas e
            dado quanto tenía a otrie, estos mis tíos fuéronse dende a servir al <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_II_de_Castilla">rey don Enrique</persName>
            (quando era conde) por este enojo. Y nací en <placeName>Calatayud</placeName> en casa
            del señor rey, que fueron las señoras <name>infantas</name>, sus fijas, mis madrinas y
            trujéronme con ellas al <placeName type="edificio">Alcázar de Segovia</placeName> con mi
            señora madre, que ahí murió, y quedé yo en edad que nunca la conocí.</p>

         <p xml:id="llc_13" n="13">Y después que mi marido vino, como dicho es, fuese a casa de mi
            señora tía, que era en <placeName>Córdoba</placeName> junto a <placeName>Sant
               Hipólito</placeName>, y a mí y a mi marido me acojió allí, en unas casas junto a las
            suyas; y viéndonos con poco descanso, fice una oración a la <persName>Virgen Santa María
               de Belén</persName> treinta días: cada noche rezaba treszientas aves marías de
            rodillas para que pusiese en corazón a mi señora que consintiese abrir un postigo a sus
            casas; y dos días antes que acabase la oración, demandé a la señora mi tía que me dejase
            abrir aquel postigo por que no viniésemos por la calle a comer a su mesa, entre tantos
            cavalleros que havía en <placeName>Córdoba</placeName>; e la su merced me respondió le
            placía e yo fui muy consolada; e quando otro día quise abrir el postigo, criadas suyas
            le havían buelto su corazón que no lo hiziese, y fui tan desconsolada que perdí la
            paciencia e la que me hizo más contradición con mi señora mi tía se murió en mis manos
            comiéndose la lengua.</p>

         <p xml:id="llc_14" n="14">E otro día que no quedaba más que un día de acabar mi oración,
            sábado, soñaba que pasando por <placeName>Sant Hipólito</placeName> tocando el alva: vi
            en la pared de los corrales un arco muy grande y muy alto e que entraba yo por allí y
            cojía flores de la sierra y veía muy gran cielo y, en esto, desperté e obe esperanza en
            la <persName>Virgen Santa María</persName> que me daría casa.</p>

         <p xml:id="llc_15" n="15">En esto vino un robo de la judería y tomé un niño huérfano, que
            tenía <gap>
               <desc>[...]</desc>
            </gap>, para que fuese instruido en la fee; hízelo baptizar para que fuese instruido en
            la fee; y un día, viniendo con mi señora tía de misa de <placeName>Sant
               Hipólito</placeName>, vi repartir a los clérigos de <placeName>Sant
               Hipólito</placeName> aquellos corrales donde soñé yo que havía el arco grande y le
            supliqué a mi señora tía doña <persName>María Carrillo</persName> que fuese servida de
            comprar aquel sitio para mí, pues havía diez y siete años que estaba en su compañía, y
            me las compró; diolas con la condición que señalava que se hiciese una capellanía
            impuesta sobre las dichas casas por el alma del señor <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_XI_de_Castilla">rey don
            Alfonso</persName>, que hizo aquella eglesia al nombre de <persName>Sant
               Hipólito</persName>, porque nació él a tal día; e tienen estos capellanes otras seis
            o siete capellanías de don <persName
               key="https://es.wikipedia.org/wiki/Gonzalo_Fern%C3%A1ndez_de_C%C3%B3rdoba"> Gonzalo
               Fernández</persName>, marido de la dicha señora mi tía, e don <persName>Alfonso
               Fernández</persName>, <roleName>señor de Aguilar</roleName>, e del
               <roleName>mariscal</roleName>, sus fijos. Entonzes, echa esta merced, alzé los ojos a
            Dios y a la <persName>Virgen María</persName> dándole gracias por ello. Y ende llegó á
            mí un criado del maestre mi señor e padre que vive con <persName>Martín
               Fernández</persName>, <roleName>alcaide de los donzeles</roleName>, que allí estaba
            oyendo misa, y embiele a pedir con aquel criado suyo para que, como pariente, le diese
            las gracias a la señora mi tía de la merced que me havía echo, y a él plugiole mucho y
            así lo hizo, con buena mensura, diziéndole que esta merced recevía él por suya.</p>

         <p xml:id="llc_16" n="16">E dándome la posesión, abrí una puerta en el sitio y lugar que
            havía visto el arco que la <persName>Virgen María</persName> me mostró, e a los
               <name>abades</name> les pesó que me entregasen el dicho solar porque yo era de gran
            linage y que mis hijos serían grandes, y ellos eran <name>abades</name> y que no havían
            menester grandes cavalleros cabe sí; y yo túbelo por buen proberbio y díjeles esperaba
            en Dios que así sería, y concerteme con ellos de tal manera que abrí la puerta en aquel
            lugar donde yo quería. E tengo que por aquella caridad que hize en criar aquel huérfano
            en la fee de <persName>Jesu Christo</persName>, Dios me ayudó a darme aquel comienzo de
            casa. E de antes de esto yo havía ido treinta días a maitines ante <placeName>Santa
               María el Amortezida</placeName>, que es en la <roleName>orden de San Pablo de
               Córdoba</roleName>, con aguas y con vientos descalza; e rezábale 63 vezes esta
            oración que se sigue con 66 aves marías en reverencia de los 66 años que ella vivió con
            amargura en este mundo, por que ella me diese casa, e me dio casa y casas por su
            misericordia, mejores que yo las merecía, y comienza la oración: <q who="#LLdC"
                  ><persName>Madre Santa María</persName>, de Vos gran dolor havía, vuestro fijo
               bien criado, vístelo atormentado, con tu gran tribulación, amortecíósevos el corazón,
               después de tu tribulación, púsovos consolación, ponedle vos a mí, Señora, que sabéis
               mi dolor</q>.</p>

         <p xml:id="llc_17" n="17">En este tiempo, plugo que con el ayuda de mi señora mi tía y de
            labor de mis manos, hize en aquel corral dos palacios y una huerta e otras dos o tres
            casas para servicio.</p>

         <p xml:id="llc_18" n="18">En este tiempo vino una pestilencia muy cruel y mi señora no
            quería salir de la ciudad e yo demandele merced huir con mis hijuelos que no se me
            muriesen, y a ella no le plugo, mas diome lizencia y yo partíme de
               <placeName>Córdoba</placeName> y fuíme a <placeName>Santaella</placeName> con mis
            hijos; y el <name>huérfano</name> que yo crié vivía en <placeName>Santaella</placeName>
            y aposentome en su casa y todos los vezinos de la villa se holgaron mucho de mi ida y
            reciviéronme con mucho gasajo porque havían sido criados del señor mi padre, y así me
            dieron la mejor casa que havía en el lugar, que era la de <persName>Fernando Alonso
               Mediabarba</persName>; y estando sin sospecha entró mi señora tía con sus hijas e yo
            aparteme a una quadra pequeña; y sus hijas, mis primas, nunca estaban bien conmigo por
            el bien que me hacía su madre, y dende allí pasé tantas amarguras que no se podían
            escrivir.</p>

         <p xml:id="llc_19" n="19">Y vino allí pestilencia y así se partió mi señora con su gente
            para <placeName>Aguilar</placeName> y llevome consigo, aunque asaz <gap>
               <desc>[...]</desc>
            </gap> para sus hijas, porque su madre me quería mucho y hacía grande quenta de mí. E yo
            havía embiado aquel <name>huérfano</name> que crié a <placeName>Ézija</placeName>; la
            noche que llegamos a <placeName>Aguilar</placeName> entró de
               <placeName>Ézija</placeName> el mozo con dos landres en la garganta y tres carboncros
            en el rostro, con muy grande calentura, y que estaba allí don <persName>Alfonso
               Fernández</persName>, mi primo, y su muger y toda su casa, y aunque todas ellas eran
            mis sobrinas y mis amigas vinieron a mí en sabiendo que mi <name>criado</name> venía
            así, dixéronme: <q who="#sobrinas_amigas">Vuestro criado <persName
                  xml:id="Alonso_criado">Alonso</persName> viene con pestilencia y si don
                  <persName>Alonso Fernández</persName> lo ve, hará maravillas estando con tal
               enfermedad</q>, y el dolor que a mi corazón llegó bien lo podéis entender quien esta
            historia oyere, que yo venía corrida y amarga y, en pensar que por mí havía entrado tan
            gran dolencia en aquella casa, fize llamar un criado del señor mi padre el maestre que
            se llamaba <persName>Miguel de Santaella</persName> e roguele que llevase aquel mozo a
            su casa, y el cuitado hubo miedo y dijo: <q who="#Miguel_Santaella">Señora, ¿cómo lo
               llevaré con pestilencia que me mate?</q> Y díjele: <q who="#LLdC">Hijo, no querrá
               Dios,</q> y él con vergüenza de mí llevolo e por mis pecados treze personas que de
            noche lo velaban todos murieron. Y yo facía una oración que havía oído que hacía una
            monja ante un crucifixo; pareze que ella era muy devota de <persName>Jesu
               Christo</persName>; y diz que, después que havía oído maitinez, beníase ante un
            crucifixo y rezaba de rodillas siete mil vezes:<q who="#monja">Piadoso Fijo de la
               Virgen, vénzate piedad</q>; y que una noche, estando la monja cerca donde ella
            estaba, que oyó que le respondió el cruzifixo e dijo: <q who="#crucifijo">Piadoso me
               llamaste, piadoso te seré</q>. E yo abié grande devoción en estas palabras, rezaba
            cada noche esta oración rogando a Dios me quisiese librar a mí y a mis fijos e, si
            alguno obiese de llevar, llebase el mayor porque era muy doliente.</p>

         <p xml:id="llc_20" n="20">E plugo a Dios que una noche no fallaba quien velase aquel mozo
            doliente porque havían muerto todos los que hasta entonzes le havían velado, e vino a mí
            aquel mi fijo que le decían <persName>Juan Fernández de Henestrosa</persName> como su
               <name key="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Fern%C3%A1ndez_de_Hinestrosa"
               >abuelo</name>, que era de edad de doze años y quatro meses e díxome: <q
               who="#Juan_Fernandez_de_Henestrosa">Señora, no hay quien vele a
                  <persName>Alonso</persName> esta noche</q>, e díjele: <q who="#LLdC">Velarlo vos
               por amor de Dios</q>, y respondióme: <q who="#Juan_Fernandez_de_Henestrosa">Señora,
               agora que han muerto otros, ¿queréis que me mate?</q> E yo díxele: <q who="#LLdC">Por
               la caridad que yo fago, Dios habrá piedad de mí</q>; e mi hijo, por no salir de mi
            mandamiento, lo fue a velar e por mis pecados aquella noche le dio pestilencia e otro
            día le enterré; y el enfermo vivió después, haviendo muerto todos los dichos.</p>

         <p xml:id="llc_21" n="21">E doña <persName>Theresa</persName>, muger de don
               <persName>Alfonso Fernández</persName>, mi primo, hubo muy gran enojo porque moría mi
            fijo por tal ocasión en su casa y, la muerte en la voca, lo mandaba sacar de ella; y yo
            estaba tan traspasada de pesar que no podía hablar del corrimiento que aquellos señores
            me hacían; y el triste de mi hijo dezía: <q who="#Juan_Fernandez_de_Henestrosa">Decid a
               mi señora doña <persName xml:id="nuera_Teresa">Theresa</persName> que no me haga
               echar que agora saldrá mi ánima para el cielo</q>, y aquella noche falleció y se
            enterró en <placeName>Santa María de la Coronada</placeName>, que no es en la villa,
            porque doña <persName>Theresa</persName> me tenía mala intención y no savía por qué, y
            mandó que no lo soterrasen dentro de la villa. Y así, quando lo llevaban a enterrar, fui
            yo con él y quando iba por la calle con mi hijo, las jentes salían dando alaridos
            amancillados de mí y decían: <q who="#gente_de_Aguilar">Salid, señores, y veréis la más
               desventurada, desamparada e más maldita muger del mundo;</q> con los gritos que los
            cielos traspasaban e como los de aquel lugar todos eran crianza y echura del señor mi
            padre, y aunque sabían que les pesaba a sus señores, hicieron grande llanto conmigo como
            si fuera su señora.</p>

         <p xml:id="llc_22" n="22">Esta noche, como vine de soterrar a mi fijo, luego me dixeron que
            me viniese a <placeName>Córdoba</placeName> e yo llegué a mi señora tía por ver si me lo
            mandaba ella; ella me dijo: <q who="#Maria_Garcia_Carrillo">Sobrina señora, no puedo
               dexar de hazerlo, que a mi nuera y a mis fijas he prometido, porque son echas en uno
               y en tanto me han afligido que os parta de mí que se lo ove otorgado, e esto no sé
               qué enojo hacéis a mi nuera, doña <persName>Theresa</persName>, que tan mala
               intención os tiene</q>; y yo le dixe con muchas lágrimas: <q who="#LLdC">Señora, Dios
               no me salve si merecí por qué</q>, y así víneme a mis casas a
               <placeName>Córdoba</placeName>.</p>
      </body>
   </text>
</TEI>
